Vacío de la memoria

En el vacío de la memoria de Iván se instaló una pregunta que le exteriorizó a su amigo Sebastián: El laberinto de lo imposible de esta lectura caerá en mi tumba, podés buscar el rincón en ella pues es también la tumba de la escritura.

En el vacío de la memoria de Iván se instaló una pregunta que le exteriorizó a su amigo Sebastián: El laberinto de lo imposible de esta lectura caerá en mi tumba, podés buscar el rincón en ella pues es también la tumba de la escritura. Pero el animal humano se define esencialmente como una anécdota sustantiva del lenguaje, contestó Sebastián a Iván.  La vida y muerte es lo que verdaderamente constituye al ser humano y posibilita a su memoria como aquello por lo que piensa. Inquirió Iván. En fin, el culto de la muerte es el introductor del crimen ejecutado metafóricamente o puede ser por el vínculo social, entonces la muerte puede ser subjetiva y objetiva dependiendo como llegue esta, respondió Sebastián.  Efectivamente, ese rostro impredecible en el sordo murmullo de lo posible, y  se deje oír clara la voz de lo imposible, pues toda espera es rechazo del tiempo, porque el tiempo avanza y no espera  a nadie, este va con rumbo definido en el tiempo sin tiempo, concluyo Iván. Así es la vida, finalizó Sebastián.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí