La Comisión Ballenera Internacional (CBI) concluyó ayer en Panamá su 64 reunión anual, en la que aprobó cuotas para la caza aborigen en los próximos seis años y rechazó la creación de un santuario en el Atlántico Sur. Además, acordaron que estudiarán los efectos en la salud por comer carne de ballena. Japón retiró de la plenaria su propuesta de permitir la caza de ballenas a pequeña escala en algunos de sus pueblos costeros, e incluso habló de su posible salida del organismo.
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