México/EFE
Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ganó los comicios presidenciales del domingo, con el 38.21 por ciento de los votos, según los datos finales del cómputo oficial difundidos ayer por el Instituto Federal Electoral (IFE). El triunfo de Peña Nieto fue anticipado en los resultados preliminares divulgados el lunes.
Peña Nieto obtuvo 19.2 millones de votos, con más de tres millones de sufragios de diferencia sobre su más inmediato seguidor, el líder de la izquierda mexicana, Andrés Manuel López Obrador, que obtuvo un 31.59 por ciento de los sufragios.
Estos datos tienen que ser confirmados por el máximo tribunal electoral, que tendrá que pronunciarse sobre las impugnaciones que ha anticipado que se presentarán.
Tanto López Obrador como dirigentes del gobernante Partido Acción Nacional (PAN), que quedó en tercer lugar, hicieron notar ayer que la victoria de Peña Nieto está envuelta en dudas por la posibilidad de que se hayan usado recursos millonarios para lograr el triunfo.
“El PRI gana a billetazos y con engaños”, afirmó ayer el presidente del PAN, Gustavo Madero, un partido político que presentó como candidata presidencial a Josefina Vázquez Mota, que consiguió el 25.41 por ciento de los votos.
Madero afirmó que su partido presentará impugnaciones en determinados lugares, pero no a nivel general, como planea hacer la alianza izquierdista que presentó a López Obrador como aspirante presidencial.
“Perseveraremos hasta que se desahoguen todos los recursos”, agregó. El dirigente del PAN ofreció su rueda de prensa un día después de que López Obrador echara en cara a ese partido la falta de respuestas por las irregularidades en la votación que ha venido denunciando en fechas previas.
“Debemos advertir que aún tenemos una democracia perfectible, que sigue presentando deficiencias, que nos seguiremos oponiendo a todas las prácticas fraudulentas cuando se presenten”, dijo Madero.
López Obrador afirmó ayer que los gobernadores de varios estados del país, sobre todo los administrados por el PRI, son los “principales operadores” en la compra masiva de votos que ha denunciado, y reiteró su intención de aportar pruebas para demostrar que la “elección la compraron los que no quieren el cambio en el país”.
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