Lucía Navas
El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo la previsión de crecimiento económico que alcanzaría este año Estados Unidos (EE. UU.), lo cual es una mala señal para sus socios comerciales, como Nicaragua.
La recuperación de la economía estadounidense “sigue siendo débil” y la previsión del FMI es que su crecimiento siga “moderado” en los próximos dos años, ya que enfrenta una serie de limitaciones fiscales y bajo consumo interno, y sus exportaciones se ven afectadas negativamente por la contracción de la demanda externa, especialmente de Europa.
“Las autoridades deben acordar lo antes posible un conjunto completo de medidas para que el coeficiente de endeudamiento público se estabilice y posteriormente se encauce firmemente en una trayectoria descendente”, concluye el FMI.
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A un dos por ciento de crecimiento económico redujo la previsión para EE. UU. en 2012 el FMI, menor al 2.2 por ciento previsto inicialmente. Para el 2013 igual le proyecta un “tímido” crecimiento de 2.3 por ciento y en 2014 del 2.8 por ciento.
El Fondo Monetario le advierte al gobierno de Barack Obama que “es crucial garantizar a corto plazo un plan fiscal integral y creíble” que respalde la recuperación para eliminar “la amenaza de un ajuste fiscal a gran escala en 2013, y que se adopte un plan creíble a mediano plazo para restablecer su sostenibilidad”.
RETUMBO EN OTROS PAÍSES
Mario Arana, expresidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), dice que este es un panorama desalentador para Nicaragua, debido a que Estados Unidos es el principal mercado de las exportaciones.
“Se están confirmando nuestras peores sospechas, porque se vienen revisando las proyecciones de crecimiento hacia abajo tanto en China, Estados Unidos y Europa”, expresa Arana.
El economista apunta que a nivel internacional incluso hay previsiones de diferentes instituciones que “dan un 20 por ciento de posibilidades a la economía estadounidense de caer nuevamente en recesión”.
Arana explica que este escenario puede concretarse “si a nivel político no se adoptan definiciones de la política fiscal y endeudamiento que existe en Estados Unidos y en Europa”, cuya consecuencia es “crear incertidumbre y volatilidad en los mercados” internacionales
“¿Cómo quedan países como Nicaragua?” Prácticamente en el aire, porque no podemos controlar mucho esa situación externa. Lo que nos toca es ser precavidos, jugar con diferentes escenarios y prepararnos para una situación negativa de la economía internacional que pueda impactar nuestra economía”, apunta.
Y si bien las perspectivas externas no son favorables, Arana aún cree que Nicaragua mantendrá su dinamismo y crecerá como mínimo el 3.5 por ciento este año, tal como está proyectado oficialmente.
Arana señala que lo recomendable es que a nivel de las empresas se revisen los planes de negocios donde se contemplen “escenarios tanto optimistas y no tanto, tomar previsiones como ahorrar y buscar nuevos mercados”.
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