Saúl Martínez
Dos días sin clases estuvo el instituto de secundaria José Shendell de El Realejo, Chinandega, porque supuestamente la directora Neysa Ojeda Gutiérrez fue presionada para renunciar.
La presión habría sido de parte de la secretaria política orteguista Lorena Jarquín; el delegado municipal del Mined, Flavio Amador y un ciudadano conocido como el tico.
Dora Toval, madre de familia, dijo que la directora que ha trabajado en beneficio del centro de estudios puso su renuncia irrevocable bajo presión.
La estudiante Magali Delgadillo dijo que la lucha era dejar a la directora y que el centro no sea dirigido por ningún extraño.
La estudiante Saudí Zúniga mostró 300 firmas de estudiantes que se oponen a lo ocurrido.
José Hermógenes Quintana se acercó al instituto y pidió que todos los padres de los 400 estudiantes cierren filas y no permitan intromisiones de funcionarios que no son autoridades educativas.
La profesora Rosa María Palacios, delegada departamental del Ministerio de Educación, salió a las 3:05 p.m. de ayer de una reunión con delegados de municipios y respondió que desconocía lo que ocurría en el centro de estudios de El Realejo. “Voy a revisar los correos para ver como estamos. Toda la mañana estuvimos en reunión y aquí tengo al licenciado Flavio (Amador, delegado de El Realejo) que ni él sabe lo que ocurre”, dijo.
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