NACIONES UNIDAS/EFE
La consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en 2015 está en peligro si persiste en estos años la apuesta de los Gobiernos por la austeridad y el impacto que esas políticas tienen actualmente en la reducción de fondos en la cooperación internacional, alertó hoy Naciones Unidas.
La ONU hizo público el Informe de los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2012, que informa de que ya se han logrado tres de esos objetivos, pero que alerta de que lograr el resto solo es posible si los Gobiernos no ignoran sus compromisos y, pese a la crisis, mantienen su apuesta por la ayuda al desarrollo.
«No debe permitirse que las actuales crisis económicas que afectan a gran parte de los países desarrollados ralenticen o reviertan los avances conseguidos. Aprovechemos al máximo los éxitos y no cejemos hasta haber alcanzado todos los ODM», señaló el secretario general, Ban Ki-moon, en el prefacio del informe.
Los objetivos marcados que ya se han hecho realidad cuando quedan tres años antes de 2015 son la meta de reducir la pobreza extrema a la mitad, la misma disminución de las personas sin acceso confiable a fuentes de agua potable y la mejora de las condiciones en que viven las más de 200 millones de personas que viven en tugurios.
«Esos resultados representan una tremenda reducción en el sufrimiento humano y constituyen una clara corroboración del enfoque dado a los ODM», añade Ban, quien sin embargo alerta de que «no hay que bajar la guardia» porque, sin el apoyo y los recursos de los países más poderosos, se puede dar marcha atrás.
Esos países, sin embargo, «han reducido sus apuestas» desde 2009 debido a la crisis y a la consiguiente retirada de fondos a la ayuda al desarrollo, aseguró el subsecretario general de Desarrollo Económico del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DESA), Jomo Kwame Sundaram, al presentar el informe.
«Pese a la crisis, la cooperación internacional se debe mantener. Se tiene que seguir transfiriendo recursos a los países en vías de desarrollo, es en beneficio de todos», añadió Sundaram, quien aseguró que los ODM se van a acabar resintiendo de «la vuelta a la austeridad, el proteccionismo y falta de generosidad». «El pensamiento que domina actualmente va dirigido hacia la austeridad, pensando que ésta lo va a solventar todo, y eso está equivocado», afirmó.
El organismo está preocupado, ya que las proyecciones que maneja señalan que en 2015 más de 600 millones de personas de todo el mundo seguirán careciendo de agua potable y casi mil millones vivirán con un ingreso de menos de 1,25 dólares al día, con lo que «los Gobiernos, la sociedad civil y el sector privado necesitan intensificar sus contribuciones».
Los ocho ODM se centran en la reducción de la pobreza extrema y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, combatir el sida, fomentar una asociación mundial para el desarrollo, mejorar la salud materna y garantizar el desarrollo sostenible.
El organismo da por hecho que habrá objetivos que no se cumplirán, como la reducción de la mortalidad materna, según reconoció Sundaram, al tiempo que llamó al «optimismo» porque en los últimos años se han logrado «grandes avances».Entre ellos destaca el que por primera vez desde que comenzaron a analizarse las tendencias de la pobreza, tanto la cantidad de personas que viven en pobreza extrema como las tasas de pobreza cayeron en todas las regiones de desarrollo, incluida el frica subsahariana. Sin embargo, ahora se debe hacer frente a un factor «preocupante»: el alto índice de desempleo en numerosos países, una realidad que puede impactar de nuevo en la pobreza.
«No hay manera de reducir la pobreza en el mundo sin mejorar las oportunidades para un empleo decente. Es un círculo vicioso», lamentó Sundaram.
Entre los avances, sin embargo, se ha logrado la paridad en enseñanza primaria entre niñas y niños, se han alcanzado avances en el camino hacia la enseñanza primaria universal y se ha acelerado la reducción de la mortalidad infantil, de 12 millones de muertes en 1990 hasta 7,6 millones en 2010.
En todas las regiones aumentó el acceso al tratamiento para las personas con VIH-sida, se está a punto de detener y revertir la propagación de la tuberculosis y han disminuido las muertes por paludismo en todo el mundo. La ONU empieza a dibujar ya los objetivos que deberán marcarse más allá de 2015, entre los que, según el organismo, tendrá un papel clave el lograr «la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer». EFE