Juan Vega Gonzales (*)
Intercambiando ideas sobre cómo poder despertar de la crisis, un reconocido gestor local de fondos de inversión me contó una historia para el análisis. Proveniente de una familia de caficultores, hace varios años tuvieron que enfrentar una época muy dura en la cual el precio del café tuvo una caída fuerte por un largo período.
En ese momento, la matriarca de la familia tomó la decisión de aprovechar el período de “vacas flacas”, podar los viejos cafetales (deteniendo la producción) y preparar todo para que pudieran posteriormente retoñar con producción nueva. Lo que al principio al resto de la familia le pareció una locura, resultó a la larga ser la decisión más acertada.
El precio del café se recuperó significativamente y con la producción del cafetal nuevo (de mayor calidad) pudieron obtener mejores precios. No solo recuperaron el dinero perdido durante los años de precios bajos, sino que también lograron mejor calidad de producción ya que aprovecharon el tiempo de crisis para prepararse. Tuvieron que “ajustarse los cinturones” por un tiempo, pero fue la mejor decisión. Su madre les dijo una frase que recuerdan hasta ahora:
“Tenemos que salir del aturdimiento de la crisis y prepararnos para el futuro”. De manera similar, estamos hoy frente al desafío de salir de la parálisis de la crisis, ordenar la casa (empresa o negocio) y preparar cimientos para salir adelante. Hay que liberar tiempo de la gerencia para que pueda pensar “más estratégicamente”.
Aprender las lecciones de la crisis (evitando repetir errores del pasado), y estar permanentemente identificando oportunidades de crecimiento y desarrollo a corto, mediano y largo plazo.
Aquellas empresas que tengan cuentas por cobrar de difícil recuperación (u otras dificultades por la crisis), podrían considerar separar esa cartera de clientes difíciles de cobrar (u otros problemas identificados) para que un área específica de la empresa se dedique a resolverlos. La gestión de los problemas generados por la crisis precisa ser inteligente, metódica, muy disciplinada, con metas, políticas, procedimientos y seguimiento bien definidos y ejecutados.
Para liberarnos de la prisión del “aturdimiento de la crisis”, precisamos despertar la mente, expandiendo nuestro círculo de comprensión y estrategias para abarcar todas las posibilidades de desarrollo, mejora y crecimiento a nuestro alcance. (*)
Director de Promifin, programa auspiciado por la Cooperación Suiza en América efecto Central ejecutado por TrIodos Facet. [email protected]