San Salvador/ACAN-EFE
Estados Unidos no aumentará el personal armado en sus operaciones de seguridad en Centroamérica, aunque proyecta fortalecerlas, afirmó ayer en San Salvador la secretaria de Estado Adjunta de ese país para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson.
“No estamos pensando en poner muchas más personas armadas en ningún país” centroamericano, indicó Jacobson tras entregar una donación de seis lanchas para el combate del narcotráfico en El Salvador, donde inició una gira que concluirá mañana en Honduras.
Jacobson se refirió al personal armado de Estados Unidos en la región ante preguntas sobre si se piensa aumentarlo a raíz del incidentes ocurridos en el departamento Gracias a Dios (Caribe de Honduras), donde un agente antidrogas estadounidense mató a tiros a un narcotraficante, en un operativo donde fuerzas de seguridad hondureñas con el apoyo de EE. UU., confiscaron un cargamento de 360 kilos de cocaína.
“Uno de los oficiales (estadounidenses) tenía que defenderse y eso fue el acontecimiento”, expresó Jacobson, reiterando la versión que dio el portavoz de la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, Stephen Posivak.
La funcionaria refirió que su país mantiene programas de cooperación militar, policial, judicial y en otras áreas relacionadas con la seguridad en Centroamérica. “Estamos pensando en qué podemos hacer (para) fortalecer nuestro equipo aquí en todos los campos de seguridad”, pero “en todos los programas no estamos pensando en mandar gente armada para actuar en otros países”, insistió.
Jacobson subrayó en su discurso que “la seguridad es la más alta preocupación que tienen los ciudadanos en El Salvador y muchos países en la región”. A pesar de los “tremendos progresos” en la “consolidación de la democracia en los 20 años que han seguido” a los Acuerdos de Paz que pusieron fin a la guerra civil (1980-1992), “el crimen y la inseguridad siguen amenazando a los salvadoreños”, enfatizó.
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