Saúl Martínez
Una sola fiscal auxiliar atiende los seis municipios del norte de Chinandega, lo que le provoca fatiga.
“En los municipios de Somotillo y Villanueva es donde tenemos la mayoría de los casos, ahí se necesita un segundo fiscal con su asistente y un vehículo”, dijo la fiscal María Emilia Alvarado quien llegó ahí en febrero pasado.
La fiscal cumple un programa de atención a la zona norte; los lunes y viernes en Somotillo, martes y jueves en Villanueva y solo los miércoles para Santo Tomás del Nance, San Juan de Cinco Pinos, San Francisco de Cuajiniquilapa y San Pedro de Potrero Grande.
Los casos frecuentes son de violencia intrafamiliar, abigeato, lesiones y amenazas.
En Chichigalpa, Posoltega, Corinto y El Realejo no hay sedes; los fiscales Rosa Emilia Castillo y Alejandra Martínez respectivamente se movilizan desde la oficina departamental ubicada en el barrio Guadalupe de la ciudad de Chinandega.
En los municipios de El Viejo y Puerto Morazán atiende la fiscal Juanita Balladares.
El alcalde sandinista Moisés Martínez, del municipio fronterizo San Pedro de Potrero Grande, precisó que no conocía a la fiscal que atiende la zona.
No hay presupuesto
En Chinandega hay 15 fiscales que atienden Juzgados Civiles, Locales, Penales, de Audiencia y los 13 municipios.
El doctor Manuel Rugama dijo que los gremios ganaderos, productores y autoridades edilicias han demandado la presencia de más fiscales, en especial los municipios del norte y sur.
“Hay problemas (en la zona norte) porque la fiscal pasa mucho tiempo transbordando para sus labores en cada municipio, es la falta de presupuesto que nos aqueja dentro del Ministerio Público”, dijo el funcionario.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A