Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
Mientras varios sindicatos del país protestan por la supuesta corrupción en el Gobierno, entre ellas la carretera fronteriza paralela al río San Juan; el Canciller tico, Enrique Castillo negó que esta obra esté afectando el cauce nicaragüense, tras una comparecencia ante una comisión legislativa.
Además de externar su molestia contra los desórdenes de esta carretera, cuyas investigaciones maneja la fiscalía ambiental, los sindicatos piden juicio y cárcel contra los presuntos responsables de esta fallida obra.
Los sindicalistas partieron de diversos puntos de la capital para converger hacia la Asamblea Legislativa, donde además se mostraron a favor del seguro social, las políticas económicas del gobierno y la defensa de los puertos estatales.
Por su parte, el canciller Castillo compareció ante la Comisión de Control y Gasto Público como parte de las indagatorias que hacen los diputados ante las denuncias de corrupción por supuestas dádivas recibidas de parte de funcionarios públicos por algunas empresas constructoras.
Según el diputado del Partido Acción Ciudadana, Manrique Oviedo, se necesitaba conocer de primera mano el conflicto fronterizo con Nicaragua en la lucha por Harbour Head, lo cual originó el decreto de emergencia del gobierno para justificar la carretera.
Castillo aseguró que la obra no causa daños al San Juan y que los efectos al medio ambiente de la ruta son transitorios y mitigables en territorio de su país. Justificó también la ausencia de planos para construirla, debido a la supuesta invasión nicaragüense en Harbour Head, un sitio en disputa por los dos países centroamericanos.