Ser padres hoy

Ser padre hoy implica una gran responsabilidad que muchos no quieren asumir. Alguien se ha atrevido a escribir: “La paternidad es un don que la naturaleza ha concedido a los hombres, por eso hay tantos hijos que no tienen padre”, entendemos, padre responsable.

El papel de la madre es potenciado en todos los niveles, pero se deja de lado la importancia del padre en la familia. Hemos de crear conciencia de lo trascendente de la figura del padre en la formación de los hijos. Cada vez son más complejas las responsabilidades que un padre debe tener si de veras ama a sus hijos, debe asumir en la educación de sus hijos que bajo ningún pretexto debe declinar.

El padre no debe seguir siendo solo el proveedor que se afana porque en casa no falte nada. Sería muy pobre su misión si a eso se limitara. El padre es y así debe considerarse a sí mismo como una pieza clave en la tarea educativa de los hijos, en los que debe formar al hombre integral.

Porque ser padre significa ser modelo de identificación personal del niño: “Quiero ser como mi padre” frase muy repetida por los niños, no tanto por los mayores. Es obligación de todo padre ser para sus vástagos punto de referencia, modelo, de los valores que espera adquieran sus hijos. Debe ser, y así deben verlo los hijos, como creador de un hogar feliz; depositario de una serena autoridad, agradablemente aceptada por todos, que sabrá dejar de lado cuando los pequeños se van haciendo mayores.

La paternidad no es una aventura ni un privilegio, sino una responsabilidad que lleva consigo una serie de obligaciones de difícil realización. Asumir una actitud de acompañamiento al hijo en su desarrollo, supone tiempo y dedicación que muchos padres no quieren dar. Acompañar al hijo significa ser testigo de su crecimiento, conocerle, penetrar en su intimidad, respetarle, ganar su confianza, ayudarle a ser lo que debe ser. El diálogo y la orientación que el hijo necesita suponen por parte del padre disponibilidad y tiempo, tiempo que por no valorar al hijo, muchos, no todos, están dispuestos a perder. Por todo ello, la sublime responsabilidad de ser padre implica un constante sacrificio, renuncia, darse, que viene a ser la mejor expresión del amor hacia los hijos.

La labor del padre corre pareja con la misión de la madre. Hoy deben compartirse actividades y quehaceres que antes parecían exclusivos de la madre. La educación es una labor que deben realizar juntos el padre y la madre. Tarea que el padre responsable no debe dejar exclusivamente en manos de la esposa o de la maestra. Cuando desaparece la figura del padre, por muerte o por abandono del hogar, se produce en los hijos un vacío que nadie puede llenar a plenitud y cuyas consecuencias, siempre negativas, pueden sufrir durante toda su vida.

Las prolongadas ausencias del padre causan lagunas lamentables en la educación del hijo, sobre todo en los momentos significativos como la adolescencia y la juventud. Mi experiencia docente me demuestra a diario que el padre tiene una responsabilidad educativa de primera magnitud, sobre todo en la clarificación de valores que el hijo debe asumir para enriquecer su vida.

Si el padre aporta serenidad, paz, equilibrio psíquico, convicciones profundas, espíritu de trabajo, de entrega, presencia y atención al hijo, tendremos hijos equilibrados, felices, con ganas de vivir.

Un llamado a todos en este Día del Padre. Fortalezcamos, defendamos la familia, la mejor escuela que sus hijos puedan tener; para ello empéñese usted porque la imagen de padre, que usted proyecta, admirada por todos, presida, junto con la de la madre de sus hijos, la vida de su hogar. El autor es hermano de Colegio La Salle de León.

Ser padre hoy implica una gran responsabilidad que muchos no quieren asumir. La paternidad no es una aventura ni un privilegio, sino una responsabilidad que lleva consigo una serie de obligaciones de difícil realización

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí