Wilder Pérez R.
Hasta el momento, los planteamientos de los países del Alba, junto con otros grupos como el G77 más China son coincidentes.
El grupo del Alba también está del lado de los activistas ambientales mundiales, que no han tenido el éxito deseado en las cumbres mundiales, ya que grandes contaminantes como Estados Unidos, Japón y Canadá, se oponen a que haya castigo para los responsables.
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Respeto por la madre Tierra, políticas ambientales con participación social, acuerdos vinculantes y el “buen vivir”, son los fundamentos principales de la posición que llevará Nicaragua, junto con los países del Alba, a la cumbre mundial Río+20, Brasil, donde se debatirá el futuro ambiental del planeta.
Nicaragua, Venezuela, Cuba, Ecuador y Bolivia, los países creadores de la Alianza para los Pueblos de Nuestra América (Alba), dejaron claros sus puntos prioritarios en Río de Janeiro, sede del foro, un día antes de las ruedas de discusiones sobre el medioamb
iente a nivel mundial.
Informes de prensa internacionales señalaron que Paul Oquist Kelly, representante de Nicaragua, dijo que “los países desarrollados deben cumplir con sus compromisos (ambientales)”, en alusión a que en 20 años, ninguna de las regulaciones ambientales nacionales tienen carácter obligatorio.
La posición de Nicaragua frente a estas cumbres, cuya principal preocupación es el cambio climático, es que los países responsables tienen que asumir los costos, ayudando a los que pagan las consecuencias, que no necesariamente son culpables del fenómeno.
El “buen vivir” que reclaman los países del Alba está relacionado con el equilibrio entre el desarrollo humano y el respeto por la naturaleza.
Nicaragua también es abanderada del “respeto por la madre Tierra”, que está relacionado estrechamente con el “buen vivir”.
Nuestro país se encuentra permanentemente entre los primeros cinco países del mundo que son más afectados y vulnerables ante el cambio climático.
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