La Paz/EFE
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, visita hoy por tercera vez Bolivia, en una escala de pocas horas camino de Río de Janeiro, a la conferencia Río +20, y se entrevistará con su homólogo Evo Morales, en medio de gran reserva sobre su agenda.
El partido de oposición de derecha Convergencia Nacional condenó la visita de Ahmadineyad, argumentando que su régimen teocrático “no respeta los derechos fundamentales de mujeres, niños y homosexuales”, y que sus relaciones con Bolivia “nunca han sido claras ni transparentes”, expresó la diputada Alejandra Prado.
La legisladora agregó que su rechazo es porque Ahmadinejad “también apoya al régimen sirio, que comete de forma diaria delitos de lesa humanidad”, y reclamó al Gobierno de Morales que revele “cuál es el interés real” de Irán en Bolivia.
El Gobierno iraní ha defendido que sus relaciones con Sudamérica son “estratégicas y muy valiosas”, porque ve a la región como puerta de salida para su aislamiento internacional y aliada en su lucha contra el capitalismo y el sistema global.
Cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks en 2010 señalan que Irán busca en Bolivia uranio para su programa nuclear, lo que negó el Gobierno de Morales, pero diplomáticos occidentales en La Paz aseguraron que ese interés sigue muy vigente pese a los desmentidos.
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