El tratamiento de los trastornos de la conducta alimenticia debe abordar los problemas psicopatológicos y los orgánicos desde una aproximación multidisciplinar. El cuadro psicológico se caracteriza por ansiedad, obsesiones, depresión, distorsiones cognitivas, baja autoestima y falta de autocontrol.
Los objetivos terapéuticos en el área psicológica son: orientación educativa, modificación conductual, modificación cognitiva, adquisición de estrategias y de habilidades de afrontamiento y prevención de recaídas.
La evaluación inicial de la situación del paciente determinará la modalidad del tratamiento pertinente: ingreso hospitalario, hospital de día y tratamiento ambulatorio, explicó Maria Luz André, nutricionista.
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