El español Cesc Fabregas (dcha.) supera el esfuerzo del portero de Italia Gianluigi Buffon y y consigue el primer gol de su equipo en la Eurocopa. LA PRENSA/EFE/Juan Carlos Cárdenas

Cae en la trampa

España comenzó la defensa de su título de la Eurocopa con un empate (1-1) con Italia, ayer en Gdansk, en un Clásico entre los dos aspirantes a la primera plaza del Grupo C, en el que el equipo de Vicente Del Bosque no supo desarrollar el juego que le caracteriza.

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Pablo San Román/Efe

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España comenzó la defensa de su título de la Eurocopa con un empate (1-1) con Italia, ayer en Gdansk, en un Clásico entre los dos aspirantes a la primera plaza del Grupo C, en el que el equipo de Vicente Del Bosque no supo desarrollar el juego que le caracteriza.

Italia se colocó por delante en el minuto 61 con un gol de Antonio di Natale, tres minutos después de haber entrado en lugar de Mario Balotelli, en una acción en la que el delantero del Udinese recibió un pase de Andrea Pirlo y cuando se quedó solo ante Iker Casillas cruzó el balón a la izquierda del portero.

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España e Italia deberán enfrentarse en los próximos partidos del Grupo C a Irlanda y Croacia, en busca de las dos plazas que dan acceso a cuartos de final.

La Roja sigue sin derrotar a Italia en el tiempo reglamentario en un torneo oficial desde los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920.

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Pero poco le duró la alegría al conjunto italiano, ya que tres minutos más tarde, Cesc Fábregas recibió un toque dentro del área de David Silva, tras una jugada iniciada por Andrés Iniesta, y batió con la izquierda a Gianluigi Buffon (64).

España se encontró con muchas dificultades ante una Italia que se replegó más bien atrás y tuvo las ideas más claras para atacar cuando tuvo la pelota.

Cesare Prandelli colocó una tela de araña de ocho hombres detrás, ante la que España careció de ideas para encontrar huecos.

Solo al final del partido, con una España más fresca y las entradas de Jesús Navas y Fernando Torres, el equipo de Del Bosque fue superior y tuvo más ocasiones.

Italia decidió jugar con tres centrales, entre ellos Daniele de Rossi, que retrasó su posición en este encuentro, y cinco centrocampistas. Las dos líneas estaban muy juntas y no dejaban espacios a los centrocampistas españoles.

España, por su parte, carecía de rematador, ya que jugaba sin delantero centro nato, al preferir el técnico Vicente del Bosque dejar a Torres y Álvaro Negredo en el banquillo y jugar con Cesc Fábregas como falso nueve, una posición que alternaba con David Silva.

Sin un rematador claro, España apostaba por entrar jugando la pelota hasta casi la línea de gol y siempre aparecía un defensa italiano que cortaba cualquier intento.

España tuvo sus dos mejores ocasiones con un disparo de Silva que se fue alto en el minuto 9 y un intento de Andrés Iniesta en el 35, que elevó demasiado la pelota ante la salida de Gianluigi Buffon.

Pero Italia tuvo más ocasiones en el primer tiempo. La primera con un remate cruzado de Antonio Cassano, que pasó cerca de uno de los postes (23).

Casillas salvó a su equipo en el final de la primera parte, primero deteniendo un duro disparo desde lejos de Claudio Marchisio (35) y sobre todo interviniendo en un remate de cabeza a bocajarro del italo-brasileño Thiago Motta, tras un centro de Pirlo desde la derecha, que despejó con una mano (45).

España pareció encontrarse mejor al inicio del segundo tiempo y propició la primera gran intervención de Buffon (50), con un disparo de Cesc que despejó a córner el portero de la Juventus y una internada por la izquierda de Iniesta, que terminó con un remate que pasó rozando uno de los palos.

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