Lucydalia Baca Castellón y Jerónimo Duarte Pérez
La Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) estima en dos millones de litros de leche diarios, que equivalen a entre 10 y 16 millones de córdobas, las pérdidas provocadas por la protesta que mantienen ganaderos de Chontales, Río San Juan y la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) desde el primero de junio. La organización demanda que esta se desmonte a lo inmediato y llama a los involucrados a buscar solución a la crisis a través del diálogo.
Al inicio la demanda incluyó únicamente la suspensión del suministro de leche a queseras y acopios informales. Desde el miércoles por la tarde los productores instalaron tranques que impiden la salida de leche, ganado y lácteos de esas zonas y amenazan con intensificar la protesta hacia otros puntos del país a partir de mañana.
Para Willmer Fernández, presidente de Canislac, la demanda es justa, pero “el método es el equivocado, porque violenta el derecho de otro gran segmento del sector que es la gran industria formal y las cooperativas de productores que también transforman y acopian leche”.
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Fernández teme que la situación se vuelva violenta, ya que los afectados “han comenzado a buscar el apoyo de las autoridades del Estado (Policía y Ejército), para que su leche y derivados lácteos puedan circular libremente”.
Canislac realiza esfuerzos para que se retomen las negociaciones suspendidas desde el martes, cuando los acopiadores y queseras artesanales optaron por establecer en 22 córdobas el precio del galón de leche, mientras los productores en ese momento reclamaban al menos 25 córdobas por galón. Ahora han reconsiderado la cifra y establecieron en 1.50 dólares el precio base del galón de leche para la negociación.
TIRAN EL PRODUCTO
Tras una reunión de los directivos de Canislac, Léster Miranda, de la cooperativa El Manantial, denunció que en la zona de El Almendro, Talolinga y Villa Sandino, los productores que se mantienen en los tranques han entrado a los acopios y queseras para botar leche y el producto procesado. Derramaron casi tres mil litros de leche que transportaba una cisterna.
Sin embargo, Walter Lima, presidente de la Asociación de Productores Independientes, la cual lidera la protesta, negó que se estén realizando actos vandálicos.
Asegura que la presencia de oficiales y antimotines en cada punto de protesta es precisamente para evitar este tipo de acciones.
Durante las primeras horas del paro se decomisaron pequeñas cantidades de queso y crema a personas que se trasladaban en vehículos del transporte colectivo. Algunos optaban por no continuar el viaje para no perder el producto y quienes tenían que seguir, lo dejaban con el compromiso de que a su regreso se les devolviera, dice el dirigente.
Los protestantes consideran que al enterarse a través de los medios que se está prohibido transportar lácteos, ha hecho a las personas desistir de intentarlo, ya que es muy poco el producto que circula por la vías bloqueadas.
Los ganaderos mantienen el compromiso de no obstaculizar el suministro de leche a la industria formal, que mantiene estable el precio del galón de leche en 36 córdobas.
Según Lima, a partir de mañana instalarán un tranque en el empalme de Boaco para impedir la salida de lácteos de ese departamento y de zonas cercanas como Río Blanco, Bocana de Paiwas y Mulukukú que usan dicha vía.
Además, estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA) en respaldo a la demanda podrían instalar tranques en el empalme de San Benito a partir del lunes. Esto bloquearía el traslado de la producción láctea de toda la zona norte del país.
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