Wilder Pérez R
Si un dato pudiera resumir la desigualdad en América Latina sería este: solo 13 de cada 100 comunidades en América Latina se están desarrollando con la participación de diversos sectores sociales y el cuido al medioambiente.
Según la ministra de Desarrollo, Carolina Trivelli, Perú debe reducir las brechas de desarrollo y desigualdad para 2016, atacando la pobreza, y mejorando educación y salud.
Algunas de las metas son que la gente garantice la canasta básica con ingresos autónomos y sacar a cinco millones de personas de la exclusión. Eso incluye pensiones no contributivas a los adultos mayores en situación de pobreza.
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Si no es suficiente, aquí está otra cifra más explícita: en la mayoría de los países latinoamericanos, las diez personas más ricas concentran el cincuenta por ciento de los ingresos, mientras que las veinte más pobres tienen que conformarse con el cinco por ciento.
Esto se dio a conocer este martes en Quito, Ecuador, durante el cuarto encuentro llamado Territorios en Movimiento, el más importante del mundo cuando se habla de pobreza y desigualdad en Latinoamérica, organizado por Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.
El objetivo de los más de 200 especialistas reunidos es “encontrar recomendaciones específicas a gobiernos locales y nacionales, y a otros sectores de la sociedad, (ya que) el desarrollo rural no es solo un problema de los gobiernos, también concierne a los empresarios, organizaciones… queremos encontrar propuestas de qué hacer y cómo hacer”, comentó Julio Berdegué, director de investigaciones de Rimisp.
Desde ayer los expertos debatían en diferentes estrategias relacionadas con políticas de desarrollo que giraran alrededor del crecimiento económico que incluya a toda la sociedad y de la sustentabilidad ambiental, también llamada desarrollo sostenible.
Ambos enfoques fueron considerados claves por algunos expositores, como Claudia Serrano, directora ejecutiva de Rimisp, y Federico Burone, representante del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC, Canadá).
La importancia está en que desarrollo con igualdad necesita de “coaliciones sociales transformadoras”, pero también de que toda la gente tenga acceso a los recursos naturales y que estos no sean destruidos, como hasta ahora. Los municipios de Santo Tomás y Condega, al Centro y Norte de Nicaragua, fueron puestos como ejemplo de cómo gobierno local, central, sociedad civil y representantes rurales, lograron crear una “coalición social transformadora”.
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