El mandatario, que se refirió al encuentro en Bolivia, preguntó “Para qué OEA? y ?Para qué CIDH?, en declaraciones transmitidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), en las que apareció caminando por los pasillos del palacio de Miraflores.
Chávez, quien acusó a Estados Unidos y Canadá de estar “tratando de bloquear los cambios”, manifestó el 30 de abril la disposición de su país a abandonar la CIDH.
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Rafael Correa, presidente de Ecuador, tras su cita en Asamblea OEA.
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Bolivia/CARACAS/AFP/EFE
Una fuerte corriente por cambios en la OEA y en la CIDH, a la que se unió con reparos Estados Unidos, comenzó a tomar cuerpo en el inicio de las sesiones de la Organización de los Estados Americanos (OEA), instaladas ayer en Tiquipaya.
El Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), encabezado por Bolivia, Ecuador y Venezuela, lanzó una ofensiva para propiciar esos cambios, pues arguyen que la CIDH e incluso la misma OEA están bajo tutela de Estados Unidos.
El presidente de Ecuador Rafael Correa, quien fue recibido por los cancilleres en plenaria pública, dijo que la CIDH “está totalmente influenciada por países hegemónicos, por el oenegeísmo (por las Organizaciones No Gubernamentales) y por los intereses del gran capital”.
Correa se sumó a las críticas que había realizado previamente el anfitrión, el presidente Evo Morales, durante la inauguración de la 42 Asamblea, donde disparó con dureza contra la OEA, al afirmar que la organización o se refunda o “muere al servicio del imperio”.
La delegada de Estados Unidos, Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta para la región, manifestó que “queremos sí reformar y perfeccionar la OEA y sus instituciones, pero significa que tenemos que trabajar constantemente para llegar a un consenso de cómo podemos implementar ese objetivo”.
Además, una treintena de organizaciones no gubernamentales americanas rechazaron los planteamientos de varios países para introducir reformas en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, uno de los temas en debate en la reunión que desplazó el asunto central: Seguridad Alimentaria.
“Los Estados en esta Asamblea deben reafirmar los principios de independencia y autonomía para los órganos de derechos humanos. En esta ocasión, lo anterior pasa por entender que no se puede atropellar los principios en función de coyunturas de corto plazo”, dice el comunicado enviado por la ONG internacional Cejil (Centro por la Justicia y el Derecho Internacional).
Mientras, la Asamblea General de la OEA aprobó ayer la “Carta Social de Las Américas”, un instrumento para complementar los procesos democráticos con un desarrollo económico inclusivo que permita superar la pobreza y desigualdad en el continente.
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