Las Vegas/AP
Floyd Mayweather Jr. se entregó ayer en un tribunal de Las Vegas para purgar una sentencia de tres meses de cárcel por atacar a su exnovia en septiembre de 2010, en presencia de dos de sus hijos.
Vestido con un conjunto deportivo gris, el púgil invicto en cinco divisiones se abstuvo de hacer declaraciones mientras permanecía de pie hasta que la juez determinó que había cumplido con el servicio comunitario que le impuso en diciembre.
Luego fue esposado y retirado de la sala. La juez de paz, Melissa Saragosa, había permitido que Mayweather quedara en libertad el tiempo suficiente para que acudiera a una pelea el 5 de mayo.
Mayweather se declaró culpable en diciembre de los cargos de ataques domésticos menores por tirar del cabello y torcerle el brazo a la madre de sus tres hijos. El acuerdo extrajudicial le evitó un juicio por acusaciones de delitos graves que podrían haberle costado hasta 34 años de cárcel de ser hallado culpable.
La Policía de Las Vegas dice que, como es un reo de alto perfil, es posible que el boxeador cumpla la mayor parte de la sentencia en una pequeña celda individual, lejos de otros prisioneros.
Mayweather, apodado “Dinero”, estará en una celda del tamaño de una tercera parte de un cuadrilátero pequeño. El púgil no tendrá televisor en la celda.
Al menos durante la primera semana y por su seguridad, Mayweather será separado de los otros 3,200 reclusos en la prisión ubicada en el centro de Las Vegas, dijo esta semana el policía Bill Cassel.
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