Roy Moncada
La lluvia no solo arrastró basura. Los adoquines flojos y en mal estado que hay en la capital fueron llevados por las corrientes del aguacero que cayó la noche de este martes.
En el sector del centro comercial Managua, justamente en los semáforos, unos ocho metros cuadrados de adoquinado “nadó” en la corriente que formó la última lluvia.
Los datos de la Alcaldía de Managua, los más recientes, indican que en la capital hay unos 300 kilómetros de adoquinado. De estos, el 60 por ciento está en mal estado.
Sin embargo, en el presupuesto municipal no se contempla inversión para el mantenimiento y cambio de adoquines.
31 mil metros cuadrados de calles serán cubiertos con concreto en los asentamientos que fueron creados para los damnificados del invierno del año pasado. Para el resto de la capital no hay proyectos que indiquen el cambio o mantenimiento de los adoquines existentes.
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Los escenarios más comunes en las calles son adoquines flojos, quebrados y gastados. Aún así la Alcaldía de Managua no se “prepeó” para evitar destrozos durante el invierno que apenas inicia y ya ha agudizado el mal estado de las calles.

PESE A LOS DAÑOS ALCALDÍA NO REACCIONA
Este miércoles los trabajadores de la comuna trataron de minimizar el levantamiento de adoquines en las diferentes partes de la capital. La técnica fue recogerlos y volverlos a poner en su lugar.
Este año, previo al invierno, la Alcaldía de Managua no echó arena en las vías que aún están adoquinadas. Años atrás lo ha hecho para evitar que estos se levanten fácilmente con las corrientes.
Por ahora, según el Plan de Inversión Anual, la comuna no tiene previsto ningún proyecto para mejorar la situación de las vías adoquinadas, resaltó el ingeniero civil Edmundo Zúniga, expresidente de la Asociación Nicaragüense de Ingenieros y Arquitectos (ANIA).
“Hay que darle un mantenimiento adecuado, con la arenilla correspondiente en los orificios y en casos propensos al daño ponerle cemento para que resista más”, dijo Zúniga.
Aunque la Alcaldía de Managua descartó construir calles y carreteras con adoquines, existen 300 kilómetros, los que deben recibir mantenimiento cada año para que la comuna “deje de ser una especie de bomberos apagafuegos por la falta de planificación”, añadió el expresidente de la ANIA.
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