Humberto Galo
Jason Zachary Puracal, el ciudadano estadounidense que está preso en Nicaragua desde hace dos años, debe ser puesto en libertad, según el fallo que el Grupo de Trabajo sobre la detención arbitraria de las Naciones Unidas envió al Gobierno nicaragüense.
Según el Grupo su detención viola las normativas establecidas en el derecho internacional.
- 22 años son los que Jason Puracal estará en prisión junto con otras 11 personas, por supuestamente conformar una red de narcotráfico, crimen organizado y lavado de dinero.
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Puracal fue arrestado en noviembre del año 2010 por agentes de la Policía de San Juan del Sur, Rivas, presuntamente por estar vinculado a una red de narcotráfico.
El Grupo de las Naciones Unidas determinó que el sistema judicial nicaragüense no proporcionó a Puracal un proceso apegado a la ley.
“Le fue negado el derecho a un tribunal competente establecido bajo la ley, el derecho a un juicio justo, a la presunción de inocencia y el derecho a ser juzgado sin dilaciones indebidas”, señala el documento emitido por la instancia adscrita a las Naciones Unidas.
FALLAS DEL ESTADO DE NICARAGUA
Las investigaciones efectuadas por el Grupo de Trabajo encontró una serie de elementos que demuestran las fallas en las que incurrió el Estado nicaragüense durante el juicio de Puracal. Por ejemplo, el hecho de no contar con un abogado después de su arresto y durante los interrogatorios, también el haber permanecido detenido más de seis meses sin ser presentado a juicio, algo que está prohibido por el Código Procesal Penal de Nicaragua, y el hecho de que Puracal no fue notificado de su sentencia.
Esto hizo que su abogado recurriera ante el Tribunal de Apelaciones para exigir la entrega de dicha sentencia.
Asimismo, a Puracal se le negó el derecho de presentar pruebas durante el proceso judicial.
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