Por: Ramón H. Potosme
La presidente de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, Irma Dávila, asegura que los gays no son excluidos del Código de la Familia, porque ya se aprobó una disposición que amplía el concepto de familia a más allá de la pareja entre hombre y mujer.
Según Dávila, un hombre o una mujer solo con su descendencia son una familia.
La procuradora de la diversidad sexual, Samira Montiel, coincide en que un homosexual con sus hijos no podrá ser discriminado porque por sí solos ellos ya son un núcleo familiar.
Sin embargo, Montiel ve en eso un reconocimiento parcial, porque en el Código no quedan claros los derechos de las parejas del mismo sexo y justifica la aspiración de los movimientos por la diversidad sexual a que se legalice el matrimonio y la unión de hecho estable, igual que con los heterosexuales.
Montiel reconoce que continuará sin derecho la pareja de esa mujer u hombre homosexual que tiene hijos y que establece una relación emocional con el infante.
Para Dávila hay una confusión entre el concepto de familia y el concepto de matrimonio y advierte que este último no puede ser legalizado porque iría contra la disposición constitucional que lo define como la unión únicamente entre hombre y una mujer.
PERSISTE DEMANDA
Marvin Mayorga, de la diversidad sexual, reclama que las parejas homosexuales deben tener el mismo derecho y que si se debe reformar la Constitución que se haga para dar iguales derechos a todos los nicaragüenses.
La diputada Silvia Gutiérrez, de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), estima que la discusión planteada por la demanda de la diversidad sexual debe sugerir un debate sobre la Constitución Política que permita brindar iguales derechos a homosexuales y heterosexuales.
Gutiérrez considera que la propuesta del diputado liberal Wilfredo Navarro, de crear una ley especial que dé derechos a parejas homosexuales, es limitar su legítimo acceso al matrimonio.
La procuradora Montiel rechazó la propuesta de revelar una lista de los “diputados gays”, porque eso lesionaría sus derechos humanos y además asegura que sabe lo difícil que es el proceso de autoaceptación y por tanto sería inadecuado que por la fuerza se “sacara del clóset” a legisladores.

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