Por Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
Costa Rica sigue cerrando puertas de su sistema bancario a los extranjeros a través de la Dirección General de Migración y Extranjería, al exigir, a partir del 1 de julio, un documento migratorio para abrir una cuenta bancaria, además de realizar transacciones.
Aunque la medida fue lanzada para controlar cuentas ligadas al lavado de dinero, afectará a miles de nicaragüenses que abrieron cuentas bancarias con pasaporte o que deseen abrirla con ese mismo documento, dado que el requisito exigido para tal fin a partir de esa fecha será el Documento de Identificación de Migración y Extranjería (DIMEX).
El DIMEX es la tarjeta de residencia regular de los extranjeros, y se obtiene mediante vínculos consanguíneos con costarricenses principalmente, requisito que miles de nicaragüenses no pueden cumplir por lo cual habitan en condición migratoria irregular.
“Hace algunos meses todos los costarricenses tuvimos que actualizar nuestra información ante el sistema bancario nacional bajo la política 'conozca a su cliente', lo que se pretende es algo similar” con los extranjeros, expresó Mario Zamora, Ministro de Seguridad Pública.
“Ahora cuando un extranjero intente abrir una cuenta bancaria debe contar con el carnet DIMEX que acredita su condición legal en Costa Rica, en este procedimiento la persona extranjera debió haber dado ante migración una serie de información, que en caso futuro se hagan investigaciones sobre movimientos bancarios va ser posible el estudio del movimiento bancario y datos fundamentales de ese sujeto”, finalizó Zamora.
Hasta el momento a la población extranjera no se le solicitaba una identificación de residencia legal en Costa Rica y con solo el pasaporte podía realizar la apertura de una cuenta bancaria, sin importar su condición migratoria en el país.
Otra de las medidas que pretende implementar este requisito es la de “obligar” a muchos extranjeros a regular su estatus migratorio en el país. Miles no podrán aplicar para una residencia por falta de requisitos.
En el caso de la población nicaragüense, muchos irregulares que trabajan en el área de la construcción, reciben su pago mediante bancos, aunque posean solo pasaporte. Ahora esta situación va a cambiar.