Santo Domingo/AFP
Dominicana está llamada a elegir mañana nuevo presidente entre el oficialista Danilo Medina, de 60 años, y el exmandatario Hipólito Mejía, de 71 años, quienes prometieron combatir el alto costo de la vida, la corrupción y la inseguridad. Ambos se miden en las urnas por segunda ocasión, pues compitieron por la silla presidencial en 2000, cuando resultó ganador el actual candidato opositor.
Dominicana tiene un índice de pobreza de 30 por ciento, difícil de combatir con una economía dependiente de las remesas y el turismo, del Fondo Monetario Internacional y del combustible financiado de Venezuela.
Medina, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD, liberal), quien tiene como candidata a vicepresidenta a Margarita Cedeño, esposa del presidente saliente, espera favorecerse del crecimiento económico bajo el actual Gobierno (4.5 por ciento en 2011), aunque propone nuevas formas de distribuir los ingresos.
Mejía, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD, socialdemócrata), espera capitalizar el descontento acumulado tras ocho años de gobierno de Fernández, especialmente entre los más pobres, que —según dice— no se han visto beneficiados por el crecimiento económico.
Sin embargo, el recuerdo de su gobierno, bajo el que Dominicana vivió una fuerte crisis financiera que llevó a la quiebra a varios bancos y al aumento de la inflación, puede jugar en su contra para alcanzar su segunda presidencia.
Para el politólogo Rafael Toribio “la campaña no ha girado fundamentalmente en torno a las propuestas, sino en torno a cuál de los dos candidatos que tienen opción de poder es peor”.
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