Antonio Lacayo

Buena nota en droga no basta

Escuché a un diplomático en Managua decir que en Nicaragua es donde mejor se logra actuar en contra de los envíos de droga que pasan del Sur al Norte, y lo dijo como dando a entender que por esa razón Estados Unidos no le había puesto mente al fraude electoral de noviembre. Le hice ver que eso era mérito del Ejército y la Policía, no necesariamente del gobierno de turno.

Conozco las aspiraciones profesionales del Ejército y la Policía desde 1990. Ambos botaron su ombligo sandinista durante el gobierno de doña Violeta de Chamorro y se convirtieron en instituciones del Estado nicaragüense. Así quedó establecido en las leyes orgánicas que se aprobaron entonces, y en el cambio de sus nombres: de Ejército Popular Sandinista a Ejército de Nicaragua. De Policía Sandinista a Policía Nacional.

Y aunque desde la toma de posesión del presidente Ortega hace cinco años este ha querido retroceder su institucionalidad, la Policía y el Ejército han luchado calladamente, conscientes de que el actual gobierno pasará pero las instituciones quedan, y vendrán nuevos gobiernos con los que habrá que trabajar para seguir impulsando el país hacia adelante.

El trabajo policial y militar en contra del tráfico de drogas le ha valido al gobierno de Ortega una buena nota cuando en Estados Unidos se valora su gestión. Y es bueno que así sea. Nadie quiere ver a Nicaragua dominada por cárteles que, por unos dólares más, destruyen instituciones, familias y todo lo que se les pone enfrente.

Pero a veces da la impresión que el presidente Ortega cree que con solo sacar buena nota en el combate al tráfico de drogas logrará obtener las dispensas o waivers de propiedad y transparencia que Nicaragua necesita este año. Pero no basta.

En Estados Unidos también tiene importancia otra serie de elementos que deberíamos estar cuidando para no entrar en problemas con ellos. Me refiero a todo lo que tiene que ver con el estado de derecho, la democracia, y procesos electorales creíbles, así como con el respeto a los derechos humanos y a las propiedades de ciudadanos norteamericanos.

La forma en que se llevaron a cabo las últimas dos elecciones, las municipales del 2008 y las nacionales de 2011, dejaron mucho que desear en cuanto a transparencia y objetividad. Este manejo poco transparente del proceso electoral es un tema que preocupa a Washington y lo toma en cuenta.

Y lo mismo se puede decir del tema de derechos de propiedad. A ellos no les interesa lo que sucede con los ciudadanos nicaragüenses, pero en cuanto a ciudadanos norteamericanos se refiere, no aprueban las confiscaciones. ¿Y qué es lo que vemos últimamente? Que mientras la Procuraduría avanza con lentitud en la solución de los casos de confiscaciones de los años ochenta, se intentan nuevas confiscaciones de ciudadanos que, aunque aparenten ser nicas, son a veces también norteamericanos, haciendo más grande el problema.

Y también es muy cierto que cada quien tiene el derecho de tener los amigos que uno desee, pero es innegable que la presencia de Ahmadineyad en Managua el 10 de enero fue negativa para el país, por decir lo menos.

Entonces, ¿qué queremos? Buenas relaciones con el principal comprador de nuestras exportaciones, uno de los mayores inversores extranjeros y el principal hogar para nuestros hermanos ausentes, ¿o no?

Es un error aparentar que no. El gobierno del presidente Ortega debería tomar más en serio el mejoramiento de las relaciones de Nicaragua con Estados Unidos, más allá del campo de las drogas. Vale la pena.

El autor es ingeniero

COMENTARIOS

  1. Denso
    Hace 14 años

    Muy buen articuo SrLacayo;aunque no creo,en el dado caso que ortega y su mujer lean este articulo cambien su arrogante y autoritaria manera de ser;este regimen es corrupto y ya encontraron segun veo la manera de ser millonarios de por vida sin que nadie los detenga internamente;ya que se han aliado con malos opositores para enganiar a todo mundo de que son democraticos;se reparten el dinero de prestamos y ayudas entre ellos,dejando al pueblo sin empleos y a su suerte plagada de miserias cronicas

  2. quique mairena
    Hace 14 años

    te acuerdas de los anos 90 cuando entro violeta al poder tu fuistes el que mas Robo al govierno de nicaragua ahora que hablas basuras si eres un coructo de los mayores de nicaragua pobre mi nicaragua cuando cae en manos de los liberales llegan con todas las hansias de robar y dejar pelado a nicaragua por esa razon le pidfo al govierno actual de daniel que no entregue el poder a nadie de los corructos de los amigos de los somosistas que todavia quedan en nic, salva a nicaragua de los liberales

  3. Chontaleño Tomasino
    Hace 14 años

    Otro más del taller Cajina… Don Antonio también no esconde sus deseos de que no se apruebe el waivers a Nic., y lo politiza como que si es Daniel el que se beneficia o no de la seguridad ciudadana, de los préstamos o del combate a las drogas… en todo caso si hubiera unidad nacional estuviera cerrando filas para que todo lo que sirva a Nic. sea bienvenido… pero que va… este Sr. se suma a los lacayos vendre patria al servicio de los gringos caitudos

  4. Realidad Nacional
    Hace 14 años

    Solo vemos errores con nuestra lupas torcidas, parte de la cultura política de Nicaragua.

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