Lucía Navas
Los consumidores poco son beneficiados con los subsidios a la tarifa eléctrica que llega a las empresas, pues éstas no trasladan ese alivio en sus costos de operación a los precios de la canasta básica, coincidieron ayer economistas consultados por LA PRENSA.
160 mil usuarios de energía eléctrica son cubiertos con el subsidio parcial hasta junio próximo.
446 millones de córdobas representa el subsidio a los usuarios de menos de 150 kilovatios hora-mes cubierto en el Presupuesto General de la República.
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Para julio está anunciada un alza en la tarifa de energía eléctrica de un cinco por ciento por sobrecosto de generación debido a los incrementos en los precios del búnker en el mercado internacional. El Gobierno negocia un financiamiento adicional por 17 millones de dólares con la cooperativa Alba-Caruna, para cubrir parcial o totalmente ese cinco por ciento vía subsidio.
René Vallecillo, economista, recuerda que pese a que los últimos cinco meses el subsidio energético ha compensado a las empresas aumentos en otros componentes de sus operaciones como por ejemplo el de los combustibles, “es una realidad que la carne de pollo y otros alimentos se han encarecido”.
Vallecillo critica que la medida no se acompañe “de una política de ahorro”.
En tanto, Adolfo Acevedo, también economista, considera que debido a las deudas acumuladas con Alba-Caruna “poco habrá servido el cambio en la matriz energética, porque el pago de esta deuda podría impedir durante años que el menor costo de la energía que haría posible este cambio de matriz se traduzca en menores tarifas para los consumidores”.
Un problema adicional que señala es que el Gobierno asignará más recursos en el Presupuesto para ampliar el subsidio a los consumidores de menos de 150 kilovatios hora-mes.
Acevedo dice que la desventaja de esta política es que resta recursos a la inversión pública.
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