La 65.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS), máximo órgano de gobierno de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tendrá su reunión anual en Ginebra, Suiza, del 21 al 26 de mayo de 2012, cuyo lema será: “Hacia la Cobertura Universal”. Dicho cónclave representa una vez más la oportunidad para restituirle la membresía (bien merecida), a la República de Taiwán, quien fue uno de los miembros fundadores de la OMS en 1948, habiendo participado durante 24 años con membresía plena. Cabe enfatizar que este es el cuarto año consecutivo que Taiwán ha sido invitado a participar como observador en este magno evento mundial. Sin embargo, resulta muy lamentable que la OMS de acuerdo a una misiva interna de este organismo, conceptúe a este país como “la provincia china de Taiwán” y “enumerado o señalado como un territorio perteneciente a China y no separadamente como si se refirieran a un Estado”.
En esta ocasión la Asamblea Mundial de la Salud debe asumir como elemento de discernimiento, que como un efecto de la globalización, el flujo de personas, bienes y servicios ha aumentado considerablemente, a la vez que enfermedades contagiosas se propagan fácilmente por los lugares más recónditos del planeta. La OMS tiene que estar informada sobre la situación sanitaria en el mundo, ya que es necesario diseminar los datos relevantes que permitan prevenir, controlar y responder a todas las enfermedades imaginables. Por lo tanto, es de objetiva importancia que Taiwán participe con membresía plena en la OMS, ya que sus autoridades sanitarias poseen la información necesaria, sobre el brote de epidemias en las áreas bajo su jurisdicción, que puedan poner en peligro la salud global.
La Asamblea Mundial de la Salud (AMS) ha concedido el estatus de observador permanente a Palestina y a la Soberana Orden Militar de Malta, así como también, a diversas ONG de arraigo supranacional como la Cruz Roja, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Unión Interparlamentaria. De modo que, la pregunta fluye sola: ¿por qué dicho organismo no puede actuar con el mismo criterio objetivo y sobre todo equitativo en el caso de Taiwán, que además, ha demostrado tener la suficiente solvencia ética y económica? Lo cierto es que el sistema global de salud se beneficiaría notablemente, si la República de Taiwán lograra recuperar su estatus, pero como estado soberano.
Coyunturalmente, las posibilidades de reinserción en la OMS para este hermano país se encuentran en su mejor momento, si tomamos en cuenta el excelente nivel de intercambio comercial, mediante el Acuerdo Marco Bilateral ECFA, que en los últimos años viene desarrollando con la China. Este significativo acercamiento entre ambos países recientemente se ha visto fortalecido, cuando el domingo 15 de enero de este año el Gobierno de China, a través de la agencia estatal Xinhua, saludó la reelección del presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou. En el comunicado se enfatiza que la victoria ofrece “nuevas posibilidades” para la ampliación de las relaciones bilaterales. Todos lo anterior debe ser considerado con pragmatismo y objetividad por los 193 estados que estarán representados en la 65.ª Asamblea Mundial de la Salud (AMS). El autor es consultor internacional.
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