San José/ACAN-EFE
La policía costarricense detuvo hoy a trece nicaragüenses indocumentados que entraron al país en un automóvil, informó el Ministerio de Seguridad.
El vehículo pertenece a una banda de «coyotes» (traficantes de personas) que se dedica a trasladar a personas y mercancías a través de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, indicó en un comunicado el subdirector de la Fuerza Pública de Guanacaste, Francisco Cordero.
El oficial detalló que el vehículo, de color gris, fue detectado en un puesto de control y luego se dio una persecución hasta la ciudad de Liberia, unos 190 kilómetros al noroeste de San José. En el automóvil viajaban cinco hombres y ocho mujeres, entre ellas una adulta mayor.
Todos son oriundos de Nicaragua. La Policía indicó que los detenidos serán enviados de regreso a su país en las próximas horas.
Según Cordero, los «coyotes» cobran a los extranjeros hasta 100 dólares por introducirlos a Costa Rica de manera ilegal.
El oficial explicó que la banda realiza una modificación a los automóviles para que puedan soportar el peso de tantas personas. «La vez pasada detuvimos a uno con quince ocupantes», señaló.
El año pasado, las autoridades costarricenses devolvieron a más de 8.000 personas que intentaron ingresar al país ilegalmente, la mayoría nicarag enses.