Por Julio Portocarrero Arancibia
La tarde cae y Francisco Bendaña, un chavalo de 14 años, iniciará sus clases. Aunque él no tiene que trasladarse a un colegio como lo hacen miles de chavalos en Nicaragua, pues estudia online.
Francisco es el campeón nacional y centroamericano de tenis de campo, por lo que gran parte de su tiempo transcurre en el entrenamiento que requiere para permanecer en el trono de su categoría.
Y es que el deseo de emplear más tiempo para desarrollarse en el deporte, lo llevó a optar por este nuevo modelo educativo, que a semejanza de las redes sociales, ha invadido como una pandemia a nuestro planeta.
“Es algo muy difícil, pero hay que ser responsable, porque cuando estudiás online no tenés a un profesor que te esté jincando, vos debes llevar tu ritmo”, comenta esta chavalo que estudia tercer año de secundaria gracias a la plataforma online de Keystone High School.
¡NADA DE ESTUDIOS LIGHT!
Para Carlos Roberto Fonseca, profesor de Cibercomunicación de la Universidad Centroamericana UCA, en este tipo de estudios “lo más importante es saber usar las plataformas ”, y añade que “esta manera de estudiar no tiene nada de light porque requiere de bastante disciplina”.
Sin embargo, algunos estudiantes consideran que estas plataformas son muy técnicas, pero con el tiempo se van volviendo más fáciles.
Así lo cree Eglin López, quien ha estudiando dos cursos online, el primero de tres meses y el segundo de ocho, los cuales le han permitido tener acceso a bibliotecas virtuales.
¿BENEFICIOSO O NO?
“Al principio me pareció así, pero después descubrí que este tipo de cursos te permite interactuar y conocer los distintos puntos de vista de personas de todo el mundo, al menos yo estudio con profesionales de Colombia, Perú y España”, comparte Ingrid Regidor que estudió al igual que Eglin, Ingeniería en Calidad Ambiental en la UCA, y actualmente estudia una maestría online.
De la historia de Ingrid se deduce una de las principales bondades que el internet nos da: la capacidad de organizar tu tiempo de manera que siendo responsable con tus otras responsabilidades, podás seguir estudiando.
El descubrimiento de nuevas habilidades, el desarrollo de la autonomía profesional y la auto evaluación, son además otras de las ventajas que proporciona el estudiar online.
¿Y EL PAPEL DE LAS REDES?
Los grupos de Facebook funcionan en el ámbito académico para establecer contacto entre los participantes de los cursos y también ahí podés compartir enlaces, crear comentarios y socializar más.
A Fonseca, Twitter le ha servido para consultas de sus estudiantes, aunque considera que es una red social muy abierta para convertirse en una plataforma académica.
En definitiva, el internet nació con una finalidad pero el desarrollo de nuestros tiempos y la necesidad humana de estar en constante comunicación, nos ha llevado a convertir el internet en lo que ahora es, una necesidad, y el acceso a este un derecho humano universal.
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