Tras recorrer paradas de buses durante toda una mañana, miembros de la Asociación de Personas con Discapacidad Física-Motora (Adifim) descubrieron dos cosas. La primera es que algunos conductores de bus todavía no comprenden el funcionamiento del sistema hidráulico de las rampas de las nuevas unidades; la segunda es que la gente ya se empezó a robar los cinturones de seguridad destinados a las personas que usan silla de ruedas.
“Los conductores no manejan cómo bajar la rampa. No los han capacitado”, señala Cynthia Mendoza, asistente de Proyectos de la Adifim, que este viernes estuvo de observadora en las paradas de la Carretera Norte.
Mendoza pudo constatar que las unidades de buses pasan cada 35 o 40 minutos. Y ese periodo de espera es bastante largo, sobre todo en invierno, por lo que este viernes próximo se discutirá ese y otros puntos en una reunión entre Adifim, el Instituto Regulador de Transporte Municipal de Managua (Irtramma), las federaciones de transporte y la comisión de tres concejales que la Alcaldía de Managua asignó a las personas con discapacidad.
MÁS OBSERVACIÓN
Pero antes, la Adifim continuará observando estaciones de buses, para descubrir más puntos flacos en la atención a personas con discapacidad. Por ejemplo, las paradas aún tienen que ser acondicionadas para que las rampas de los buses puedan tocar el suelo, apunta Pedro Romero, presidente de esa asociación.
Será una buena oportunidad para presentar las denuncias de personas con discapacidad a quienes no se les ha permitido abordar las nuevas unidades de transporte. Lo malo es que en muchos casos, “no hay pruebas, no hay números de placa”, lamenta Mendoza.
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