Elízabeth Romero
De primas a primeras, una profesora de la carrera de Filología y Comunicación de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN Managua) le dijo en una ocasión a un estudiante de esa carrera, no vidente: “No vas aprobar la clase”.
No obstante en el estudio critican que se haya usado en la mayoría de las veces el término de “capacidades diferentes”, considerado incorrecto. A su vez que en las noticias no se vinculen los aspectos jurídicos sobre los derechos de ese sector de la población.
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El muchacho cursaba el cuarto año de la carrera. La información fue recogida por el profesor Julio Guerrero, en uno de los grupos focales que promovió como parte de un estudio realizado sobre el abordaje de la discapacidad en los medios de comunicación y las universidades.
“No sé al final qué pasó, pero la clase la dejó”, comentó ayer Guerrero al presentar el estudio.
Durante la presentación de la investigación ante estudiantes de Comunicación de la Universidad Centroamericana (UCA), Guerrero también destacó que desde el punto de vista pedagógico y didácticamente, las universidades nacionales no están preparadas para albergar estudiantes con ciertas discapacidades.
Aconsejó que debe haber una mayor preparación especializada, para que los centros de enseñanza superior puedan enfrentar ese tipo de desafíos.
A la fecha ninguna universidad oferta carreras que incorporen el tema de la discapacidad, a lo que se llama “currículo manifiesto”.
Un estudio realizado el año pasado por la brigada médica cubana determinó que 127 mil nicaragüenses tienen alguna discalpacidad, aunque se estima que el dato puede ser mayor, indicó Guerrero.
Uno de los planteamientos que hizo el catedrático fue la capacitación a las familias, pues a su criterio es necesario “romper con los patrones culturales”, y que el perfil de la carrera de Periodismo y de Comunicación “sea más de carácter humano” frente a la realidad de estas personas. Esto porque a su criterio el tratamiento de los medios de comunicación ante el tema, sigue siendo tradicional: “Hay desconocimiento de la igualdad de derechos”.
Entre las críticas a los tres medios escritos analizados en base a publicaciones efectuadas entre 2008 y 2010, destacó que se publican pocas historias de vida de los discapacitados y sus logros.
Entre las recomendaciones que hace el estudio sobre las publicaciones periodísticas está “desmitificar paulatinamente el asistencialismo en la información”, pues considera que no contribuyen en nada al desarrollo del sector.
El estudio plantea implementar capacitaciones a los comunicadores sociales para una mejor utilización de los términos. En el caso de educación general, propone que el tema de la discapacidad sea incorporado en la educación formal.
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