Después de comprar y conservar los alimentos, pasamos a la mejor parte que es cocinarlos. Ahora existe un sinnúmero de formas de hacerlo, para permitirnos tener una alimentación sabrosa, variada y saludable (si se quiere). Lo importante es comer de todo para que el cuerpo obtenga los nutrientes necesarios.
Los métodos más usados son: Asar, cocer, cocer al vapor, estofar, sofreír, freír, gratinar, asar a la parrilla, guisar, empanizar, saltear, poner en la plancha, etc. Como ven son muchas las formas en que podemos cocinar un mismo alimento, dándole otro sabor y aspecto.
Una de las cualidades importantes que debe tener toda persona encargada de la cocina es el ser creativa e improvisar para no aburrir a sus comensales.
Hay unos métodos de cocción que son más saludables que otros, por ejemplo todo lo que es asado, cocido, al vapor, a la parrilla, a la plancha y horneado es mejor que lo frito, gratinado, guisado y salteado. ¿Por qué? Los primeros ocupan una cantidad mínima de grasa, los otros se tienen que cocinar con muchísima grasa. Siempre los alimentos deben llevar un poco de grasa, pues nuestro organismo lo necesita.
La comida frita es muy sabrosa y he descubierto que muchas de estas comidas se pueden cocinar de una manera más saludable, horneándolas. Prepárelas igual que si las fuera a freír y póngalas en un pyrex o bandeja para hornear, rocié el recipiente y luego rocié el alimento con aceite canola en spray, meta al horno a 400 F, déjelo hasta que este bien cocinado.
¡Pruébelo y va a ver qué rico sabe!
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