LA PRENSA/Foto: Martha Leonor González.

La otra mirada

Está rodeado de libros. En su pequeño estudio en Saint- Nazaire. Hace años se vio seducido a escribir una novela sobre William Walker, un legendario filibustero estadounidense del siglo XIX, que llegó hacer presidente de Nicaragua y que fue derrotado y fusilado en Honduras.

 

Marta Leonor González

Está rodeado de libros. En su pequeño estudio en Saint- Nazaire. Hace años se vio seducido a escribir una novela sobre William Walker, un legendario filibustero estadounidense del siglo XIX, que llegó hacer presidente de Nicaragua y que fue derrotado y fusilado en Honduras.

El escritor francés recrea en su novela Pura vida, algunos pasajes de la vida de Walker, la Nicaragua de principios de los años noventa, a través de algunos personajes históricos como Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal. También indaga sobre las vidas paralelas del Che Guevara, Francisco Morazán, Simón Bolívar y Augusto C. Sandino.

La novela según Deville, de 55 años, introduce interesantes y virtuosos cambios de ritmo, arrastrando al lector de país en país y de una época a otra, fascinándole con las historias de los buscadores de aventuras, de utopías o de poder al sur del río Grande entre 1789 y 1989.

En su despacho donde parece detenerse en esa época, sus viajes por Centroamérica y su reiterada visión por retratar las revoluciones y sus conflictos, el autor de otras historias Cordon-bleu (1987), El catalejo (1988), Los juegos artificiales (1992), La femme parfaite (1995), Ces deux-lá (2000), en una breve plática habla de los instantes en cómo Nicaragua y sus personajes pasaron a ser los protagonistas principales de su historia.

WALKER Y CENTROAMÉRICA

¿Qué representa Walker en su novela?

La construcción del libro es el modelo de vidas paralelas de Plutarco, y Walker es el personaje negro, es el diablo, y el Che Guevara es el ángel en la historia popular. También está el yanqui que viene del norte, que esclaviza, y el hombre joven que viene del sur con una esperanza.

¿Le pareció más atractivo escribir la historia de William Walker y no la de Sandino?

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¿Cómo vio la revolución nicaragüense y cómo ve a la Nicaragua actual?

La revolución fue un éxito total, una revolución popular con los intelectuales y con el progreso de muchas familias. También la revolución fue un éxito cuando llegó la democracia, pero hoy la cosa es diferente. Hace años que no voy a Nicaragua, pero lo que puedo leer en los periódicos es que no anda bien la cosa, y Nicaragua no es el mejor modelo político a seguir.

¿Cómo visualiza una América Latina con gobernantes como Chávez, Evo, Correa, Lula, Ortega?

La situación en cada país es distinta, sin embargo Brasil y México son el futuro para Europa. En estos países hay parte de nuestra cultura y ahí está nuestro futuro. La civilización de Europa está en América Latina más que en la India o China. Tenemos la misma cultura.

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Ah… (suspiros, busca cigarros, toma de la cajetilla y enciende uno. Luego responde) En la novela también está la vida de Sandino, pero muy breve. La vida de Sandino es más conocida en Europa, y yo soy un escritor francés. Tenía la idea de escribir más de Sandino, pero cuando fui a La Habana en 1993, al principio del período especial, que fui para ver la caída del castrismo que nunca acaba (risas, risas, risas), aprendí el idioma español y descubrí mucho de la literatura norteamericana y cómo estaba la política latinoamericana y la existencia de William Walker.

En 1993 llegué por primera vez a América. Después estuve en el Cono Sur y en Centroamérica en 1996 hasta el 2002 para escribir mi novela.

¿Sus viajes por Centroamérica variaron su visión de Walker?

Sí. Porque para mí fue un descubrimiento total. He leído los archivos y visto mucho material, lo mismo que muchas entrevistas con escritores como Sergio Ramírez, Ernesto Cardenal, Daniel Alegría (el hijo de Claribel Alegría), y en la medida que voy hablando con ellos me voy alimentando de esa historia y esta va dando muchos giros.

¿Cómo en su novela Nicaragua y Centroamérica llegan a ser el centro?

Por la revolución. En las otras novelas también está la idea de la revolución, los conflictos en los que está el hombre. El libro abarca dos siglos de revolución desde la francesa, Simón Bolívar, La Habana hasta el fusilamiento de Antonio de la Guardia.

La novela es en Managua-Nicaragua, Tegucigalpa-Honduras, El Salvador, la vida de Walker está en la línea de estos países, además él murió en Honduras, pero la zona más intensa donde permaneció fue en estos países. También en el libro hay referencias de escritores de Honduras como Roberto Sosa, Roque Dalton y Manglio Argueta.

En el relato hay fragmentación, rasgos de ser testimonial, reportaje, historia y ficción. ¿Se divirtió haciendo esto?

Fue un poco difícil. Fue la primera novela con la que inicié este tipo de narración. Antes con cinco novelas de ficción no lo hice. Y esta es la primera de este tipo, es un trabajo de muchos años con Pura vida , fueron seis años.

La portada de la novela refleja una bandera recuperada del ejército de Sandino. ¿Qué mensaje quería darnos? Su referente es importante para Nicaragua como foto histórica por ser la bandera roja y negra con una calavera.

La edición española fue la que trajo esa fotografía. Ellos la consiguieron, son parte de los archivos de 1932 de la agencia Corbis, publicada por Seix Barral. No sé más.

¿Qué experiencias le dejó Pura vida?

Fueron seis años de trabajo de mi vida, y de ir y venir de América en busca de mi historia recorriendo lugares y visitando gente. Aunque después de que la novela se publicó en Francia quise cambiar de lugar. Entonces me fui a trabajar a escribir sobre la historia de las revoluciones en África y después en Asia.

Tengo tantos proyectos que se van a llevar muchos años, es mucho trabajo ir y viajar, visitar bibliotecas buscando archivos. Y buscar la vida de estos personajes.

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EN EL FUTURO

El Che y Simón Bolívar ¿qué representan en la época actual?

El único contacto que tengo con la política de América Latina es la pequeña revolución ciudadana de Corea, eso es lo que me interesa. Hace años que trabajo sobre la historia de África y después estoy con temas de Asia. Me gustaría escribir un libro sobre América Latina en el futuro.

¿Algún tema o personaje de América que le resulte interesante?

Me gustaría ir a Centroamérica o a La Habana son lugares de ricas historias políticamente. Voy de vez en cuando a México y hace años que estoy haciendo un libro sobre ese país, no de su política sino de la locura del Distrito Federal con el tema del narcotráfico que es inevitable.

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COMENTARIOS

  1. roger sotelo
    Hace 14 años

    Sería interesante leer el libro….

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