Félix Rivera
El esclarecimiento de los robos a seis parroquias rurales y a la iglesia Los Ángeles de Jinotega, donde se han metido a robar en siete ocasiones en los últimos seis años, así como la queja contra dos oficiales de la Policía, incluyendo uno que lo encañonó en el 2010, son las principales inquietudes que planteó ayer el vicario de la Diócesis de Jinotega, padre Eliar Pineda, durante un encuentro que sostuvo con la jefa policial, comisionada mayor Magdalena González.
- “Los robos a las parroquias de Jinotega, el que un oficial haya encañonado al padre Eliar y todo lo planteado por el religioso, aunque ocurrieron en otras administraciones policiales, voy a investigar…”
- Comisionada mayor Magdalena González
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El padre Eliar también se mostró preocupado por los delitos de abigeato que afectan las pequeñas ganaderías de este departamento y ha venido criticando fuertemente a la Policía de Jinotega en las homilías dominicales, desde el púlpito de la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, de la cual es párroco, demandando eficiencia a las autoridades policiales.
“Lo primero que demandé es que los robos de equipo de sonido de las parroquias rurales, lo mismo que en la iglesia Nuestra Señora de los Ángeles, ocurridos en el transcurso de un año, sean esclarecidos”, apuntó el religioso.
Agregó que recuperó una columna de sonido a un sujeto que se la robó de la iglesia Los Ángeles y aún teniendo las pruebas y testigos del caso “la Policía hasta el día de hoy no ha capturado ni ha esclarecido este y los otros casos de las parroquias rurales”.
QUEJA CONTRA OFICIALES SIN RESPUESTA
Asimismo, se quejó porque hace ocho meses un grupo de policías le requisó su camioneta y cuando les reclamó uno de ellos le dijo: “Que tal si usted anda drogas”. “Y eso me da miedo y no tenemos porqué tenerles miedo a los policías, porque nosotros con nuestros impuestos les pagamos para que resguarden el orden y no para que se hagan los sordos ante los excesivos ruidos de vehículos y sus pitos de aire, iglesias evangélicas, cantinas y bares y ellos saben y no actúan, aplicando la ley del ruido y la contaminación al medioambiente”, dijo el padre Eliar.
Aseguró que en una reciente investigación con habitantes de la suburbana comunidad de El Llano La Tejera, cuatro kilómetros al sur de la ciudad de Jinotega, descubrieron que el cabecilla de unos robos que se han dado en el lugar es un policía.
Por su lado, la comisionada mayor Magdalena González solicitó apoyo a la comunidad jinotegana, porque la solución a todos estos problemas no solo es de la Policía, sino que debe involucrarse la comunidad.
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