Redacción Domingo
Ubicada en la costa este de África Central, Tanzania descubre secretos mágicos para quien la visita y se anima a recorrer sus lugares que por siglos estuvieron ocultos y resguardados por salvajes fieras en espesas selvas.
Hoy viajar a Tanzania se ha convertido en una aventura maravillosa. Sus parques ofrecen al visitante un encuentro cara a cara con miles de especies de animales, varias en peligro de extinción.
Pero no solo leones, jirafas o cebras saludan a los visitantes, también una sociedad llena de cultura, costumbres y rituales que enamoran al turista en sus plazas, mercados y bares locales.
En Tanzania se han encontrado algunos de los asentamientos humanos más antiguos, incluyendo los de la garganta de Olduvai, aquí se ubican las huellas humanas más antiguas que datan desde hace 3.6 millones de años en Laetoli. En esta garganta también se encontraron restos de Australopithecus y Paranthropus.
Vista desde el nivel del mar, Tanzania forma una meseta de aproximadamente mil metros de altitud que se extiende hasta los lagos Malawi y Tanganika que parte desde el valle del Gran Rift, que comprende los lagos Natron, Eyasi y Manyara que separa la cadena de montañas del norte, dominada por el Kilimanjaro, cerca de la frontera con Kenia, lugares que se pueden visitar con la ayuda de guías turísticos que ofrecen paquetes que parten desde los 100 dólares.
Hoteles pequeños o bien hostales esperan al visitante con precios desde los 50 dólares por noche.
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