El régimen enviaba ayer refuerzos militares contra los rebeldes pese a su promesa de aplicar de inmediato el plan de paz de Kofi Annan, emisario de la Liga Árabe y la ONU. La violencia se cobró otros 44 muertos, 31 de ellos civiles.
Los incidentes fueron intensos en bastiones insurgentes del sur, noroeste y la provincia de Damasco. La embajadora estadounidense ante la ONU, Susan Rice, advirtió que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deberá reaccionar “con mucha rapidez y vigor” si el régimen sirio no cumple sus promesas.
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