Adolfo Miranda Sáenz

Iglesia y política

Aveces, cuando el papa o los obispos en su misión evangelizadora han de dirigir un mensaje, algunos esperan condenas o elogios para gobiernos, partidos o tendencias políticas, deseando que la Iglesia tome partido según los intereses de cada cual.

La Iglesia somos todos los católicos; está formada por todos sus miembros: el papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos y los laicos; cada uno con funciones distintas. La Iglesia no es indiferente a los temas políticos, pero es a los laicos a quienes está encomendada la tarea de participar en la política partidista. Benedicto XVI citando la doctrina social de la Iglesia ha recordado varias veces que el deber inmediato de trabajar por la justicia, o sea el quehacer político, es “propio de los fieles laicos». Es decir, de los que se mueven en la sociedad civil, o como se dice, en el mundo: los profesionales, los empresarios, los obreros, los campesinos, los padres de familia, etc. No es función de los clérigos.

Dice el papa en su encíclica Deus caritas est que la función de los pastores de la Iglesia en los asuntos políticos consiste en orientar con «argumentación racional” las actividades humanas hacia la verdad y el amor cuando la justicia se vea amenazada por el error y la mentira o se difunda la violencia o el odio. Los pastores forman y orientan a los fieles laicos para que estos transmitan a la sociedad los ideales de una vida coherente con el evangelio. Aunque cuando están en juego los valores fundamentales de la ética pueden y deben tratar públicamente esos aspectos específicos, dirigiéndose también a todos los hombres de buena voluntad.

Pero son los laicos quienes tienen el deber inmediato de actuar a favor de un orden ético y consecuentemente justo en la sociedad, y dice el Concilio Vaticano II que lo hacen desde dentro de la misma sociedad civil, de la cultura y de la política. Benedicto XVI señala con fuerza que los laicos católicos “como ciudadanos del Estado están llamados a participar en primera persona en la vida pública”.

El papa, los obispos y los sacerdotes son ministros consagrados para servir a los fieles laicos mediante la enseñanza de la fe, la administración de los sacramentos y la guía de la comunidad cristiana. Los pastores no deben dedicarse a la política de los partidos, pero sí a orientar según el evangelio a los laicos para que intervengan en las cuestiones éticas y políticas, a todos los niveles.

Dicho brevemente, la Iglesia entera, toda ella, se preocupa por la justicia y por consiguiente por la política. Lo que es diverso es el “modo” complementario en que cada uno de sus miembros lo hace, según su propia condición en la Iglesia y en el mundo. Por eso, más que elogios y condenas, escuchamos del papa y de los obispos mensajes que orientan, que exhortan y que promueven el bien común, iluminando a todos con un lenguaje de amor y de paz que es el lenguaje del evangelio, o sea el lenguaje de Jesucristo. El autor es abogado y periodista

COMENTARIOS

  1. roberto
    Hace 14 años

    parte de la historia cristiana.

  2. G.Morraz
    Hace 14 años

    Que un cualquiera escriba mal no es notado, pero que un Abogado y Periodista lo haga, ya son otros cien pesos. Creo que al empezar su comentario cometió un error al escribir «Aveces, en vez de A veces. por lo demás, creo que como católico usted no ve más allá de la punta de su nariz y si así actúa como Abogado, está listo y servido. Desafortunadamente, hay muchos que obtienen títulos que son nada más un adorno, por aquello de que. «Lo que natura noda, Salamanca no lo presta»

  3. roberto
    Hace 14 años

    Tambien, habla el autor sobre el hecho de los laicos son los que deben de resolver el asunto de la injusticia, falta de derechos, atraves de la ensenanza racional de las actividades humans que los pastores de la iglesia ofrecen a los laicos. Y historicamente sabemos que eso en la realidad en que vivimos, no ha logrado resolver en un apice las intenciones de los gobiernos autoritarios en someter a su voluntad y placer a sociedades enteras, ni tampoco, ha evitado que esos hombres como ministros

  4. roberto
    Hace 14 años

    Despues de leer el contenido de este comentario, estoy rascandome la cabeza para tratar de entender la vedadera mision de la Iglesia ante las condiciones de derecho y justicia, libertad de pensamiento y expresion, las cuales son plenamente abusadas en diferentes lugars del Orbe. Tambien, me llena de desconcierto, que lo que dice el articulista, realmente no es aplicable en el caso d los mensajes que algunos prelados nicaraguenses han expresado, ante la situacion socio/politica de nuestro medio

  5. roberto
    Hace 14 años

    ministros consagrados a servir y dirigir a los grupos laicos, simplemente saltan la barda, y se sientan a la derecha de aquelllos que violan la constitucion de la republica, asi como los derechos de justicia y decision de los mismos, y bendicen todas y cada una de las acciones de aquellos hombres que alguna vez ellos condenaron. Creo, que el lenguaje de Jesucristo fue abandonado hace mucho tiempo, y que aquellos preceptos que se incribieron en milles de cuartillas de papiros, simplemente son

  6. chester membreño palacios
    Hace 14 años

    q decepción..como un guia espiritual como el papa benedicto 16, puede llegar a un país gobernado por 50 años por una tiranía comunista y no pronunciar unas palabras de aliento para sus rebaños, para sus fieles…. , para miles de oprimidos en las ergástulas comunistas, presos por el regimen injusto…… me parece q eso es hacerse de la vista gorda ante las injusticias …

  7. A Denis Espinoza S
    Hace 14 años

    El autor usa un lenguaje totalitario , excluyente y limitado cuando dice que la iglesia la integran sólo ellos, los católicos, no da cabida a que otras personas quienes reconocen a Jesucristo como Señor y Salvador sean parte de la iglesia que el Señor compró con su sangre y por la cual viene otra vez. Es una triste, lamentable y pobre concepción de alguien que se considera docto en asuntos bíblicos, sociales, políticos y legales. Su prejuicio le enceguese.

  8. Juan Perez el Incredulo
    Hace 14 años

    La iglesia la ocupamos cuando nos vemos incapaces de lograr lo que deseamos, ya sea politico, economico,amoroso, etc. Cuantas veces la izquierda o la derecha se abanderan con ella. Hasta el finado Arzobispo Romero se ha usado con fines politicos.La culpamos de todo lo que no nos conviene. Opinamos hasta de la biblia y a veces sin leerla o leida pero sin comprenderla. Y hasta la explicamos confundiendo al que nos oye.El colmo que hasta tos nos sacan nuestros propios golpes de arrepentimento.

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