NUEVA YORK/AFP
El emisario internacional Kofi Annan, informó ayer al Consejo de Seguridad de la ONU, a través de una videoconferencia desde Ginebra, que el Gobierno sirio aceptó empezar a aplicar parcialmente el plan de paz, el 10 de abril y que habrá un cese de las hostilidades dentro de las 48 horas de ese plazo, según diplomáticos. Annan pidió al grupo que apoye su fecha límite, explicaron las fuentes.
Más temprano, Rusia, fiel al régimen de Bashar al Asad, rechazó cualquier “plazo” para aplicar el plan de Annan, reclamando el domingo en Estambul, por los “Amigos de Siria”.
El plan establece el fin de la violencia por ambas partes bajo supervisión de la ONU, el ingreso de ayuda humanitaria en zonas afectadas por los combates y la liberación de las personas detenidas en forma arbitraria.
“Vimos promesas hechas y luego rotas” por el régimen sirio y nuestra “experiencia nos llevaría más bien a ser escépticos”, expresó por su parte la embajadora estadounidense en la ONU, Susan Rice. Y agregó que Washington “temía ver una escalada de violencia” en los próximos días.
El mismo Annan declaró al consejo que hasta ahora no se habían producido “avances” para alcanzar el alto el fuego ni en la implementación de los seis puntos del plan de paz, según un diplomático.
Mientras, el ejército sirio continuó ayer el bombardeo de enclaves rebeldes, con un saldo de 34 muertos, entre ellos 16 civiles según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Divididos sobre la cuestión de la entrega de armas a los rebeldes, países occidentales y árabes tuvieron que limitarse en Estambul a destacar el derecho del pueblo a la autodefensa ante la represión.
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