Pablo Fletes
El reciente sábado, el excampeón mundial Luis Pérez acabó con una inactividad de año y medio, al regresar a los entarimados con una victoria sobre el novato David Reyes, en una pelea que fue pactada en la división de los plumas.
Pérez debutó en el pugilismo rentado en 1996, se mantuvo invicto durante 15 combates hasta que cayó ante el filipino Vernie Torres, en el año 2000.
Y aunque llegó a coronarse en dos divisiones (supermosca y gallo de la FIB), solo ha ganado dos de sus últimos cuatro combates. Pérez pretende continuar su carrera en supergallo, 122 libras.
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En el arranque de la pelea contra Reyes, el extitular supermosca y gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), apenas uno de los 10 púgiles nicaragüenses que han sido campeones del mundo, lució fuerte, sometiendo a su rival con su preciso golpeo, mandándolo incluso a la lona en ese primer asalto.
Pero una vez que se asentó y desapareció el miedo escénico, Reyes comenzó a ser un difícil rival de Pérez. Aprovechó su juventud y fortaleza para resistir el ataque del excampeón mundial.
Obviamente, Luis presentó una mejor línea boxística, pero todavía está distante del nivel que lució cuando fue campeón del mundo en ambas categorías.
Aquel Pérez que vimos en acción desde sus primeras dos peleas titulares ante el venezolano Félix Machado y su última gran presentación ante el mexicano Genaro “Poblanito” García era un peleador que hacía mucho daño, con una pegada respetable, una buena línea boxística y un estilo fajador que lo llevó incluso a destacar en la televisión estadounidense, sobre todo en el Sistema Pago por Evento (PPV, por sus siglas en inglés).
Pero Pérez perdió mucho terreno en sus últimas seis peleas, en las que solo gana dos incluyendo la del sábado ante Reyes, con derrotas ante el africano Joseph “King Kong” Agbeko, el filipino AJ Banal, el panameño Ricardo “Maestrito” Córdoba y el nicaragüense Sergio Gómez.
Ahora Pérez está batallando por regresar a los lugares cimeros del boxeo rentado, incluso con intenciones de chocar contra Jorge “Travieso” Arce o el mismo Nonito Donaire, quienes se mueven en las divisiones gallo y supergallo, respectivamente.
No obstante, el tiempo ha avanzado inexorablemente desde su derrota con Agbeko en el 2007, y las condiciones no son las mismas.
Sin embargo, Pérez está haciendo el intento, quizás el último a sus 34 años de edad que está por cumplir esta semana, y el sábado brindó algunos destellos de su recordada calidad en el ring.