Wendy Álvarez Hidalgo
En los primeros tres meses del año Estados Unidos solamente ha rechazado 13 envíos de productos nicaragüenses, dos menos en comparación al mismo período de 2011. Los problemas de etiquetado, empaque y el uso de aditivos no adecuados y el no haber sido aprobados de forma previa continúan siendo las principales causas de la restricciones de acceso al mercado estadounidense.
Juan Manuel Sánchez, gerente de operaciones de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), sostiene que generalmente los exportadores descuidan o desconocen las condiciones de calidad y presentación que deben cumplir para entrar a ese mercado.
“La tendencia a nivel internacional es ser más rigurosos en los estándares de calidad, inocuidad y sanidad de los productos, por lo que es urgente que en nuestro país se tomen las medidas que aseguren el cumplimiento de normas y regulaciones internacionales”, afirma.
Estados Unidos, con casi 300 millones de consumidores, es el principal mercado de exportación de Nicaragua, seguido por Venezuela. En 2011 las ventas hacia ese mercado generaron al país 658.96 millones de dólares, una participación de 28.09 por ciento del total de las exportaciones nicas.
Estados Unidos rechaza cada año un promedio de 40 envíos de Nicaragua. “Llegan productos que no están autorizados y no porque sean dañinos sino porque están en proceso de autorización, pero son muy pocos”, afirma Sánchez. Otro elemento que incide en esa medida estadounidense es que a los productos nicas se les detectan bacterias.
TRAZABILIDAD A LA VISTA
Además de superar las deficiencias frecuentes en los productos nicas, los exportadores de carne, por su parte, también deberán agilizar junto con los ganaderos la implementación del sistema de trazabilidad.
Sobre este aspecto, Sánchez recuerda que a partir de 2014 Estados Unidos pondrá en vigencia su normativa para exigir a los cárnicos ese requisito para entrar a su mercado.
APEN, con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), iniciará en los próximos meses un programa de asesoría con unos 330 ganaderos y exportadores en materia de trazabilidad.
Este mismo requisito también exigirá la Unión Europea, con quien está pendiente la entrada en vigencia del Acuerdo de Asociación que ese bloque firmó con Centroamérica. La UE, uno de los mercados donde la carne recibe buena paga, tiene más de 500 millones de consumidores.