LÍBANO/AP
Siria aceptó ayer el plan de alto al fuego elaborado por el enviado de Naciones Unidas, Kofi Annan, aunque la oposición acusó al presidente Bashar al Assad de afirmar que acepta el plan solo para ganar tiempo, mientras sus tropas lanzan una nueva ofensiva para acabar con los bastiones de la disidencia.
La iniciativa de Annan incluye una tregua diaria de dos horas en la lucha para retirar a los heridos y trasladar asistencia humanitaria, y conversaciones integrales para una solución política.
El vocero de Annan, Ahmad Fawzi, afirmó que el gobierno sirio aceptó la propuesta en una carta dirigida al enviado de la ONU.
La agencia noticiosa estatal siria informó ayer que Assad viajó al vecindario de Baba Amr, que estuvo en poder de los rebeldes. La oposición fue expulsada de este barrio en un mes que estuvo sitiado por las fuerzas del Gobierno.
El avance diplomático fue eclipsado por intensos enfrentamientos entre soldados y rebeldes, cuyos choques alcanzaron Líbano. Dos funcionarios de este país informaron que los disturbios del lado sirio de la frontera empezaron en la tarde, aunque no han cruzado tropas sirias.
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