Auxiliadora Rosales.
En esta temporada todo mundo desea lucir una piel bronceada. Este efecto de oscurecimiento de la piel se puso de moda desde los años veinte, cuando la diseñadora de modas Coco Chanel convirtió el bronceado en un símbolo de status, ocio, dinero y vacaciones al presumir orgullosa en uno de sus desfiles su piel dorada, producto de sus vacaciones en La Riviera Francesa.
De acuerdo con el dermatólogo Jorge Neira, las radiaciones solares tienen efectos nocivos y algunos beneficios para la salud. “El bronceado natural es el oscurecimiento de la piel, como una reacción de defensa frente a la agresión del sol, pero no constituye una barrera infranqueable. Se deben evitar las exposiciones demasiado prolongadas ya que son responsables de los efectos a largo plazo que pueden desencadenar en cáncer de piel”.
El especialista asegura que la pigmentación cutánea en respuesta a la exposición a la radiación ultravioleta es bifásica, incluye una pigmentación oscura inmediata y la formación retardada de una nueva melanina. La pigmentación inmediata es el resultado de la alteración y de la redistribución de la melanina ya presente en la piel. Esta pigmentación puede durar minutos, pero si la exposición se mantiene puede prolongarse durante varios días y llevar a un bronceado retardado.
BENEFICIOS Y PERJUICIOS
Para el doctor Neira, la exposición solar de manera moderada también brinda efectos beneficiosos, ya que mejora la caspa, funciona como antiséptico, regula la flora bacteriana epidérmica, tonifica el organismo, estimula la circulación, aumenta la producción de hemoglobina, permite que el organismo produzca la vitamina D, necesaria para el crecimiento, consolida nuestro esqueleto y acelera la cicatrización de las heridas.
Entre los efectos nocivos tenemos que acelera el envejecimiento cutáneo, induce quemaduras, es inmunosupresora (disminuye la capacidad de defensas del organismo) y sobre todo es cancerígeno.

BRONCEADO ARTIFICAL
Según el doctor Neira “no existe el bronceado seguro”, ya que la pigmentación es una respuesta protectora al fotodaño, no importa si se hace en el exterior o interior.
“Se conoce que las camas solares, que aparecieron en la década de los setenta, no fueron de uso generalizado hasta los años noventa. Estos aparatos emiten radiaciones ultravioleta (UV) con el fin de lograr un bronceado que aparece con unas pocas sesiones y que se acentúa si se aumenta el número de sesiones”.
Neira precisa que el Comité Científico de los Productos de Consumo (CCPC) de la Comisión Europea considera que es probable que su uso aumente el riesgo de padecer cáncer de piel y posiblemente también cáncer ocular.
“A las personas que presentan factores de riesgo de padecer cáncer de piel, o que tienen piel clara, pecas, lunares atípicos o múltiples, o con antecedentes familiares de melanoma, se recomienda que no opten por el bronceado, sin importar la técnica”.
La dermatóloga Eréndira Rizo también opina igual que su colega Neira. “Tanto la radiación solar (natural) como las camas solares, (luz ultravioleta artificial) provocan el mismo daño en la piel, alteran el ADN de las células llamadas queratinocitos, siendo esto la causa del cáncer de piel a largo plazo. Ambos bronceados son dañinos para la piel, pero es mas agresivo el artificial o camas solares”.
