SANFORD, EE. UU /AFP
La muerte impune de Trayvon Martin, desarmado, baleado por el vigilante George Zimmerman, quien lo vio “sospechoso” cuando caminaba a casa de su padre en Florida, es el caso más sonado que propició una permisiva ley, llamada “Dispare primero” por sus detractores, y “Defienda su espacio” por quienes la apoyan.
La legislación, aprobada en 2005, establece que los homicidios en defensa propia son justificados, y establece que “no se puede arrestar a nadie a menos que se determine que hubo una causa probable de que el disparo fue ilegal”, afirmó la Policía de Sanford en su intento por justificar la ausencia de detención y acusación de Zimmerman.
Un sondeo realizado por Times de Florida, divulgado ayer, determinó que en los primeros cinco años de la entrada en vigor de esta ley, se invocaron 93 veces “homicidios justificados”, pero en el último año y medio se han sumado al menos 37 más.
La interpretación de esta ley provocó que el pasado 26 de febrero Zimmerman quedara libre, cuando al lado del cuerpo de Martin, un chico negro de 17 años, justificó sus actos argumentando que estaba siendo atacado. Pero la divulgación de las llamadas al 911, donde no se revela ataque alguno, ocasionó la ira de la sociedad.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A