El mandato del pueblo debe poder revocarse

El diálogo nacional en Nicaragua es nuestra última esperanza en que de forma pacífica se logre un acuerdo nacional entre las fuerzas productivas del país, sin intermediarios políticos que no representen genuinamente esos intereses, o sea, diálogo directo entre el Gobierno y el pueblo y nuevos representantes políticos que surjan del liderato auténtico en las comunidades, en la sociedad civil, que antepongan sus intereses ideológicos o económicos personales por el interés de la nación.

Pero en esta tesis tenemos un problema grave: una parte importante del pueblo cuestiona la legitimidad del presente gobierno y de la oposición que no representa sus intereses.

El pueblo no le tiene confianza a los políticos orteguistas que se tomaron el FSLN, ni a los del PLI que aceptaron puestos en la Asamblea Nacional a pesar de que es voz del pueblo que hubo elecciones fraudulentas, apoyada esa posición por organismos internacionales como la OEA, la Unión Europea y observadores nacionales profesionales que coinciden que no hubo transparencia y que el comportamiento del CSE fue parcializado.

La soberanía nacional reside en el pueblo, en cada uno de los nicaragüenses y si se esta cuestionando que no hubo elecciones libres por parte del pueblo y organismos internacionales, la delegación del poder político que ejerce el pueblo por medio de representantes libremente elegidos por sufragio universal igual, directo y secreto está también cuestionada, y ninguna persona puede arrogarse este poder o representación de acuerdo a la Constitución Política de Nicaragua, Arto. 2.

De manera que el primer punto de agenda en el diálogo debe ser resolver ese primer punto que está causando una división peligrosa en el seno del pueblo, que con los problemas globales económicos que ya están repercutiendo en Nicaragua y que se van agravar peor aún, y la corrupción política, económica, social que tiene enfermos a todos los nicaragüenses afectando su sano juicio, avizora un futuro catastrófico para nosotros, el pueblo de Nicaragua.

El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. (Maldito el hombre que confía en otro hombre y peor cuando este tiene poder absoluto, maldito el hombre que se apoya en un mortal y aparta su corazón de Yavé).

Por otra parte, cuando el pueblo delega su poder político soberano a representantes libremente elegidos no pierde ese poder político, siempre lo conserva, lo que se da es un mandato a esa persona elegida para que sea mandatario y ejerza el poder político a nombre del pueblo dentro del proyecto nacional, político, social y económico, enmarcado en la Constitución Política, en las leyes de Nicaragua y en los propios sueños del pueblo nicaragüense y no en los sueños e ideologías de una familia o de un partido.

En todo mandato, si el mandatario no está cumpliendo con la voluntad y soberanía del pueblo se tiene que revocar ese poder en cualquier momento, no se tiene que esperar a otras elecciones, por el gran perjuicio que le puede ocasionar al pueblo un mandatario que no respeta la Constitución, ni las leyes, ni la soberanía del pueblo.

Y el pueblo debe cambiar de mandatario por vías pacíficas, referéndum, plebiscito y diálogo, porque de lo contrario viene guerra.

Por esta situación ni el gobierno actual ni la oposición oficial tienen la soberanía del pueblo para decidir ningún asunto hasta que este problema de mandato se resuelva.

Ha llegado a la historia de Nicaragua el fin de los gobiernos y los partidos que no representan los intereses soberanos del pueblo, la libertad sin límites del hombre y del ciudadano para construir una nueva sociedad basada en la justicia, en la verdad en la sabiduría de vida y en el pan compartido a cada quien según su trabajo y su esfuerzo.

Empresarios y trabajadores, ricos y pobres que tenemos en común que venimos del mismo Dios vivo creador, basados en la Constitución y en las leyes tenemos que hacer posible un nuevo marco político, jurídico y económico actualizado, verdaderamente democrático, que haga justicia principalmente a los pobres.

Hacerse pobre con los pobres para aprender de ellos, para comprenderlos e identificar juntos los problemas y proponer las soluciones que cambien aquellas condiciones de fondo que impiden la producción eficiente, y la excelente distribución de las riquezas; comprendiendo que entre muchas causas una muy importante es la falta de desarrollo de las virtudes productivas y la ética.

La economía de mercado sin la falta de estas virtudes productivas y sin la falta de ética se vuelve en civilización de la muerte en capitalismo salvaje; los capitalistas de derecha y de izquierda se vuelven mentirosos y corruptos sin límite, adictos insaciables al dinero, se lucran a costa de vidas humanas y destrucción de la vida y el medioambiente, se vuelven mercaderes de la muerte, matan y roban para satisfacer su greed insaciable, sus actos criminales desde el seno de la familia e instituciones que protegen semejando orden y derecho, son realizados en la oscuridad de la noche, donde creen que nadie los ve y no reflexionan que el mal cobra factura cuando te morís o cuando venga el juicio final, que está pronto a venir según la lectura de los tiempos.

Todo ser humano nace a imagen y semejanza de su Hacedor, con la facultad de continuar su obra creadora. Todos somos obreros de la construcción de su reino de verdad, justicia y vida, y con la capacidad de crear, producir más de lo que se necesita para consumir, logrando así riquezas que se basan principalmente en el capital humano, en la mente humana, en el espíritu.

Riquezas que deben beneficiar a todos, especialmente al más necesitado a los que no tienen oportunidades, no regalando pescados sino enseñándoles a pescar, darles las condiciones que les den el poder de surgir por ellos mismos en libertad y por su propio esfuerzo, y no paternalísticamente comprando conciencias del pueblo con beneficios materiales. El autor abogado y presidente de la Organización salvación y liberación, Amor, paz y revolución económica .

Opinión

COMENTARIOS

  1. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    La semana anterior vi en el History Channel un documental acerca de
    la Biblia y la situacion mundial actual, muy acertado todo. Dicen ellos
    que el diablo y sus legiones estan trabajando full time en todo:Desas
    tres naturales, politicas, guerras, dictaduras, intrigas internacionales.
    Y mencionaban a cada paso, las profecias de los profetas que coinci
    dian con desastres, guerras, genocidios actuales, etc. Esta fantastico
    el documetal. En consecuencia, Ortega es un embajador o agente del
    demonio

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