Francisco Aguirre Sacasa

¿Pactar o no?

Desde hace un par de meses algunos del PLI han estado buscando insistentemente una negociación con el comandante Daniel Ortega, dizque por el bien de Nicaragua. Ahora que Eduardo Montealegre ha regresado al país, después de un tratamiento médico en el exterior, hay posibilidades que se esté acercando el eventual diálogo. Todo dependerá de si —y cuando— el comandante dé la luz verde.

En anticipo a un eventual sí del comandante, el PLI ha solicitado, y ha recibido, fuego de apoyo de diferentes grupos de la sociedad nicaragüense para un nuevo pacto. Y uso esa palabra intencionalmente porque aunque voceros del PLI han recurrido a un sinnúmero de eufemismos para lo que está en juego —como acuerdos, una nueva arquitectura, una visión de nación consensuada, etc.— en el fondo se trata de lo que en Nicaragua siempre se ha llamado un pacto.

Hago una aclaración. En nuestra historia hemos tenido pactos buenos. Ejemplos de estos fueron el “pacto providencial” entre Máximo Jerez y Tomás Martínez en 1856 y el protocolo de transición a comienzos del gobierno de doña Violeta.

Ahora bien, ¿qué puede hacer el PLI para que el pacto que busca sea visto como bueno?

Primero, debe de consensuar internamente lo que anda buscando. Esto claramente todavía no existe juzgando por la cacofonía de voces que emanen sobre este tema por parte de diferentes figuras de la Alianza.

Segundo, los resultados que el PLI desea obtener deben de encajar con el sabio consejo reciente de monseñor Leopoldo Brenes: toda negociación debe de tener como objetivo el bien común y el desarrollo del país.

Tercero, las negociaciones deben de ser transparentes en todas sus etapas. Esto significa que el PLI debe de compartir con la población desde antes de sentarse a negociar lo que exigirá y debe de retroalimentar continuamente al público cómo progresan estas pláticas. El misterio está bien en la religión, pero no en la política nicaragüense, sobre todo en el estado delicado que está viviendo nuestra democracia representativa.

Y cuarto, lo que el PLI impulsa no puede ser una agenda minimalista solo por la enorme asimetría de poder que existe entre Daniel Ortega y la oposición, al contrario. En vista de lo mucho que ha retrocedido nuestra democracia desde 2007, no bastarán pasos de niños o leves transformaciones.

¿Qué tipos de reformas le recomendaría pedir al equipo negociador del PLI?

Basado en el propio programa de gobierno de Fabio Gadea, en los informes de Funides y en la agenda Cosep 2012 enumero abajo algunos temas prioritarios.

Primero, subir el umbral para la elección de futuros presidentes al 50 por ciento del voto más uno, y establecer una segunda vuelta si nadie alcanza este piso.

Segundo, la sustitución de magistrados del CSE y de la Corte Suprema, cuyos periodos están vencidos por personas profesionalmente capaces, independientes e íntegras. Así se crearían condiciones para elecciones municipales creíbles y se abordaría una de las debilidades más notorias de nuestro marco institucional: la inseguridad jurídica.

Tercero, insistir en límites constitucionales al ejercicio del poder político por una persona o una familia. Ojo, esto no significa que se dejaría intacto el artículo 147 de nuestra Constitución, que establece un doble candado al ejercicio de la presidencia. Pero si quiere decir que una vez aprobada una eventual reforma a este artículo, no podrá ser modificado por sentencias amañadas de la Corte Suprema.

Y, cuarto, transparentar la “ayuda” venezolana. Toda esta ayuda debería de incluirse en el Presupuesto de la República y debe de tener un enfoque de desarrollo y no político.

Algunos dirán que estos puntos, y otras acciones, suenan como una carta al Niño Jesús y que el comandante Ortega jamás las aceptará. Puede ser. Pero si es así, es mejor que su postura se ponga en evidencia y que sepamos de una vez por todas en qué campo y con qué reglas estamos jugando. Ya eso sería un adelanto. Y es mucho mejor que andar mendigando migajas o negociando cargos, que es lo que muchos creen que es el verdadero objetivo de al menos algunos del PLI. El autor fue Canciller de la República y es periodista

COMENTARIOS

  1. Noel Armando
    Hace 15 años

    MI PERRO…
    Estaba pensando…
    Mi perro duerme en promedio 16 horas por día.
    Tiene toda la comida preparada para él, y puede comer cualquier cosa que quiera.
    La comida la recibe sin costo, y sin ningún esfuerzo.
    Visita al veterinario una vez al año, o cada vez que sea necesario.
    Para eso él no paga nada, y nada se le pide a cambio.
    Vive en un buen barrio y en una casa que es mucho mayor de lo que necesita, pero no precisa limpiar nada, ni pagar alquiler, ni pensar en un crédito hipot

  2. dama que observa
    Hace 15 años

    Muchas gracias por sus sugerencias válidas y razonables, más le agradezco encarecidamente se abstenga de llamarle “comandante” a quién – además de no haberse ganado dicho apelativo – há hundido a Nicaragua en la más extrema pobreza mental y el retraso social más avergonzante de su historia. Todo esto con ayuda directa é indirecta, no solo de quienes hoy pretenden mendigar migajas ó negociar cargos, sino también quienes hoy abandonan partidos y denuncian caudillos. Saludos

  3. Antonio Díaz Pérez
    Hace 15 años

    Señor: FAS
    Poqué no planteo eso cuando estuvo en el PLC. Hasta ahora sale con esos cuentos… Usted nunca nos ha convencido (a los Nicaraguenses) Usted ha sido un sirvenguenza al igual que Arnoldo Aleman y de nada le ha servido el estudio que tiene porque no ha sido para el bien de Nicaragua. Por favor deje de plantear soluciones cuando ni siquiera usted es un ejemplo de ellas…

  4. Luis
    Hace 15 años

    porque solo se identifica como ex canciller de la Républica? y no como un exdirectivo del nefasto PLC y ademas le pide al PLI tratar de enmendar todas las zanganadas que ellos hicieron y coadyuvaron a llevar al pais en las condiciones que está. Que cáscara!!

  5. johnny duaret
    Hace 15 años

    porque no penso eso cuanda staba en el plc o es que en el plc no piensan y solo acen lo que dice el jefe

  6. Luis B. Montoya
    Hace 15 años

    Sr. Aguirre, ahora usted da el consejo pero en su momento no lo siguió. ¿habra sido que Arnoldo no se lo permitió?. Hay que hablar claro, el pacto entre DOS-FSLN y AAL-PLC ha sido el más nefasto para Nicaragua y usted estuvo en medio de eso. Le ruego se calle la boca y no externe opiniones al respecto porque es el menos indicado. Deje que el PLI-E. Montealegre hagan lo que mejor puedan y si algo sale malo entonces critique, mientras abstengase de hacerlos porque su opinión no es válida.

  7. Ronaldo Monteleon
    Hace 15 años

    AGUIRRE SACASA, ASESOR DE PACTOS Y CHANCHULLOS
    Francisco Aguirre Sacasa asesoro a su jefe Arnoldo Aleman cuando pacto con Ortega.
    Aguirre Sacasa piensa que habra otro pacto, obviamente se le hace agua la boca; desearia estar metido en la reparticion.

    Aun tipo de su edad lo mas sano es recomendarle que se retire de la politica ya que le ha hecho mucho dano a nuestra patria.

    Soy simpatizante del PLI, considero que por el bien de la lucha por la democracia no debe haber ningun pacto con Ortega.

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