Martha Vásquez
La incertidumbre y el miedo a perder el empleo invaden a algunos de los cerca de 400 trabajadores de la empresa Sacos de Nicaragua SA, al enterarse de que fue intervenida este fin de semana, por órdenes de la magistrada Alba Luz Ramos Vanegas, presidente de facto de la Corte Suprema de Justicia y miembro del Tribunal Arbitral que dirime litigio entre socios de la empresa.
“Nuestro gobierno democrático, basado en nuestros valores y principios éticos, es respetuoso de las leyes, por lo tanto, nuestra embajada jamás ha ejercido ni ejercerá ningún tipo de influencia y/o injerencia en ningún caso”, reza el escrito de la sede diplomática.
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Fátima López y Thurman Serrano, gerente de producción, expresaron que es preocupante la situación porque “genera un ambiente de inestabilidad laboral y esperan que se arregle pronto sin perjudicarlos”.
René Vallecillo, interventor nombrado por Ramos, aseguró que las operaciones de la empresa seguirán para garantizar la entrega de pedidos pendientes, entre los cuales están unos tres millones de sacos para diferentes empresas, incluyendo los ingenios de azúcar.
José Rodolfo Callejas, abogado de Lucrecia Seas y Donald Spencer, socios de la empresa, interpuso ayer un recurso de apelación ante la Sala Civil de la CSJ, en contra de la intervención dictada por el Tribunal Arbitral, conformado por René Cruz, Róger Baldizón y la magistrada Ramos, “por ser nula, ya que proviene de un Tribunal Arbitral ilegítimo”.
“Consideramos que este Tribunal no tiene ni jurisdicción ni competencia porque la doctora Ramos está totalmente inhibida, según los artículos 32 y 40 de la Ley de Mediación y Arbitraje”, expresó Callejas en su escrito.
Boanerge Ojeda, representante legal de Wei Dou Hwang, de origen taiwanés y dueño del otro 50 por ciento de las acciones de Sacos de Nicaragua, expresó que los litigios entre los socios empezaron porque la familia Spencer “ha querido hacer juntas directivas ilegales”.
“En los estatutos de conformación de la sociedad establece el arbitraje y ambos socios (Seas y Hwang) lo solicitaron. No es juego de niños aceptar y luego decir que no”, dijo Ojeda. Sobre las supuestas influencias que denunció Seas, el abogado respondió: “El que las usa se las imagina. Todo mundo sabe los casos legales en que el señor Spencer se ha visto señalado en su momento”.
Ramos justifica
La CSJ a través de un comunicado explicó que la participación de la magistrada Ramos como árbitro en este caso obedeció a una solicitud expresa de los socios, de conformidad con el pacto social y los estatutos de la compañía. Los socios se presentaron de su libre y espontánea voluntad el 5 de diciembre de 2011 a la Corte, expresando que deseaban resolver sus diferendos mediante un juicio arbitral.