Elízabeth Romero
El reclutamiento de nuevos contactos, con posibilidades de abrir nuevas rutas del tráfico de drogas desde Costa Rica hasta Nicaragua para trasladarla hacia Guatemala eran las funciones que tenía el cabecilla narco Gabriel Maldonado Siller, expolicía federal mexicano.
La acusación que la Fiscalía sostiene en el Juzgado Cuarto de Distrito Penal de Juicios indica que el mexicano obedece órdenes de una guatemalteca identificada únicamente como Tana, conocida como “La Doña”, quien ahora lidera la agrupación guatemalteca “Los Charros”, después que su cabecilla el guatemalteco Juan Ortiz Chamaliel fue capturado y extraditado hacia los Estados Unidos.
Las rutas que hasta ahora utilizaban los narcos, según información de Inteligencia, son San Carlos, Nueva Guinea, Peñas Blancas y El Ostional.
Según la acusación de la Fiscalía, estos acusados adquirieron bienes inmuebles en varias partes del país, y crearon supuestamente negocios ferreteros para encubrir el origen ilícito del dinero producto de las actividades de narcotráfico.
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El grupo de 16 personas fue detenido hace nueve meses, pero es hasta ahora que se han realizado las audiencias de juicio que se revelan los planes narcos.
Esta es la agrupación a la que se refieren las autoridades de la Fiscalía como clave para la captura en Colombia de Alejandro Jiménez, alias “El Palidejo”. Pese a ello, la Fiscalía asegura que sus homólogos en Guatemala y Costa Rica han mostrado mucho interés por esta información.
Sin embargo, las autoridades locales no detallan en qué consiste la relación de este caso con el detenido en Guatemala como sospechoso de ser el autor intelectual del atentado contra el nicaragüense Henry Fariñas y en el que murió el trovador argentino Facundo Cabral.
Es de destacar que los medios colombianos y costarricenses ubicaron a “El Palidejo” como el enlace entre narcos mexicanos y colombianos.
RUTA ACUÁTICA Y TERRESTRE
Según la acusación de la Fiscalía, “Los Charros” habían establecido una ruta de transporte de cocaína desde Costa Rica por la vía acuática del lago de Nicaragua y las playas de El Ostional.
En el caso de la vía terrestre usaban la zona de San Juan de Nicaragua, Piedra Fina, Aguas Zarcas, Nueva Guinea y Managua, hacia los lugares de “caleteo”, donde introducían las drogas en compartimentos ocultos en cabezales y otros medios de transporte para trasladarla hacia Guatemala y México.
La acusación de la Fiscalía indica que este grupo inició sus ilícitos desde inicios del 2009. Maldonado contaba con el apoyo de una red que fue estructurando con nacionales, salvadoreños y guatemaltecos.
Junto con David Patrón Arce, mexicano que dirige una estructura de tráfico de drogas en Costa Rica, Maldonado se encargaba de vigilar el traslado de la droga a Guatemala.
“Los Charros” habían adquirido diferentes propiedades que utilizaban para almacenamiento y traslado de drogas. La mayoría de las propiedades y vehículos están a nombre de testaferros locales; de igual manera utilizaron algunas iglesias a las cuales donaron vehículos y así aparecían a nombre de terceros. La forma de operar era comprar cocaína en Costa Rica en fletes de 10 a 15 kilos, que transportaban a Nicaragua, donde preparaban los camiones para el traslado al norte.