Jeniffer Castillo Bermúdez
“Los maestros tienen temor por las denuncias que hacen los alumnos, porque después de eso vienen las sanciones. Hay algunos casos de los que llegan a la Comisión de Carrera Docente que tienen razón, pero hay otros en los que los alumnos mal utilizan este código”, dijo Lesbia Rodríguez, miembro de la Unidad Sindical Magisterial (USM).
Según Rodríguez, los alumnos de secundaria, que es donde están los miembros de la Juventud Sandinista, tratan mal a los maestros y eso no se regula.
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Pese a la existencia de una normativa que prohíbe que los docentes castiguen fuertemente a los estudiantes, en el país se siguen registrando casos de abuso de autoridad docente.
Alejandra, nombre ficticio, está en tercer nivel de preescolar, donde los niños aprenden a realizar sus primeros trazos, las vocales y al menos los diez primeros números.
Hace un mes, esta estudiante se orinó y lloró delante de sus compañeros de la escuela, situada en el Distrito Seis de Managua.
Su profesora le había gritado porque no podía hacer bien el trazo de las vocales en su cuaderno de caligrafía.
Según Plan Internacional Nicaragua, el 71 por ciento de los estudiantes consultados en seis departamentos y las dos regiones autónomas del país expresó un rechazo generalizado a la actitud de algunos docentes de gritar o castigar a sus alumnos.
En 6 de las 14 comunidades visitadas recientemente por Plan Internacional se constató que había casos de alumnos que sufrían por los castigos físicos que aplicaban sus maestros, señaló Osmani Altamirano, asesor nacional de salud de Plan Internacional Nicaragua.