Bismarck Somarriba
Existen dos tipos fundamentales de dolor en los senos: los dolores de tipo cíclico y los de tipo no-cíclico. Los de tipo cíclico están relacionados con los cambios mensuales en los niveles hormonales de estrógenos y progesterona de la mujer. Suele aparecer incluso en los días de la ovulación y se prolonga hasta la menstruación.
La edad promedio de las mujeres que experimentan dolor cíclico en los senos es de 34 años. Esta situación suele prolongarse varios años y generalmente acaba con la aparición de la menopausia. Los de tipo no-cíclico son menos frecuentes y no tiene relación con el ciclo menstrual. Los dolores suelen localizarse en zonas más específicas de los senos y son más constantes con el tiempo.
Son más propensas a sufrir este tipo de dolores las mujeres que han sufrido algún traumatismo o alguna herida en los senos, así como las que utilizan sostenes muy apretados. Generalmente este tipo de dolor no está en relación con el cáncer, aunque siempre que persistan se recomienda consultar con su médico. Recomendaciones generales para tratar el dolor en los senos
Reducir el movimiento de los senos utilizando sostenes de calidad con soporte. Utilizar sostenes holgados. Hacer una dieta con poca sal. No consumir cafeína (café, té, chocolate y refrescos). Realizar una dieta baja en grasas y rica en frutas, vegetales y granos. Mantener un peso correcto: reduce los dolores en los senos porque se estabilizan los niveles hormonales. El consumo de Vitaminas B6 (piridoxina), Vitamina B1 (tiamina) y Vitamina E pueden ayudar a disminuir el dolor. Utilizar técnicas de relajación: a veces el dolor en los senos empeora a causa del estrés, ansiedad o tensión. Si el dolor mamario es muy molesto es necesario que visite a su ginecólogo, para que él le realice un estudio con mayor precisión.
Ver en la versión impresa las paginas: 10