La sirena de emergencia que daba la voz de alerta a los pobladores de Poneloya ante la llegada de un tsunami no se escuchó en toda la zona. Sin embargo, los que sí escucharon salieron prestos a buscar sitios más seguros y altos.
El simulacro fue organizado por el Sinapred, que con la ayuda del Gobierno de Japón, ejecuta el proyecto Bosai, que tiene como principal propósito el uso de información, conocimientos y metodologías sobre gestión local de riesgo ante desastres en Centroamérica.
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